Estado fallido

"Historias engarzadas"

Recuerdo muy bien cuando Mónica Garza me platicó sobre su proyecto en Tv Azteca. Era un programa donde los grandes personajes platicarían sus historias y alrededor de ellos personas cercanas, informadas, conocedoras y hasta queridas por el protagonista de la emisión ayudarían a que esa historia tuviera muchas perspectivas, puntos de vista, para que fueran más redondas y periodísticas. Para que estuvieran Engarzadas, pues.

Desde el principio el nombre me pareció un acierto brutal, como esas cosas que habían nacido para “ser”, pero, sobre todo y después de años de conocerla personal y profesionalmente, se me hizo hasta necesario que Mónica fuera quien hiciera ese programa. Una emisión seria, sin nada de chismes, solo hechos confirmados, interpretados y manejados de tal manera que lograban, no solo contarnos la historia del entrevistado, sino de todo un entorno que nos incluía, que nos incluye a todos.

Eso fue hace 10 años y el pasado fin de semana se transmitió la última emisión de Historias engarzadas. ¿Y saben qué? Aunque no estoy nada contenta con la noticia, puedo celebrarlo como una de las pocas grandes historias de profundo éxito en la televisión de los últimos tiempos. Y también como una lección de trabajo y profesionalismo de esas que no se ven muy seguido en ningún medio.

Por ejemplo, seguramente habrá otras u otros, ¿pero ustedes saben de muchos programas donde la conductora no salga de la sala de edición hasta que esté profundamente satisfecha? Porque yo no.

Eso sí, Mónica siempre tuvo un gran equipo, como la insuperable Iyari González, productora. Y nadie que no tuviera una ética profesional casi insospechada en la televisión mexicana se podría acercar ahí. Lo vi toda esta década con estos ojos. Estuve cerca y siempre muy impresionada.

Hubo (y habrá) imitaciones por todos lados. Y llegó un momento en que las verdaderas historias de la farándula se estaban agotando, así que empezamos a ver deportistas, políticos, importantes  personajes de la cultura (¡en la televisión abierta!) y se demostró contundentemente, con el talento como entrevistadora de Mónica y la narrativa del programa que a la gente de verdad sí le interesa saber más allá de lo que está pasando tan solo en el más básico y fundamental de los niveles.

Historias engarzadas también sobrevivió a lo imposible, cambios y cambios de horario, de días, de tiempos. Es una muy mala costumbre de Azteca, pero incluso pudo con eso.

Hoy hay una nueva propuesta, imagen, visión y programación para Canal 13 y el formato no está dentro de ese proyecto. Habrá que ver. Hay muchos planes por delante. Pero algo me queda claro, desde Pati Chapoy, quien fue la que hizo posible que este programa no solo existiera y diera batalla, sino que triunfara durante toda una década, hasta los diversos ejecutivos de la televisora, quienes saben lo que tienen con Mónica y su equipo. Ya quiero ver qué se les ocurre para los próximos 10 años.

La fuente divina

Este fin de semana estuve leyendo cables respecto a todo lo que ha pasado alrededor de la muerte de Robin Williams, me sorprendí al ver que varios medios decían “de acuerdo con el portal” para hablar de lo que tenía que ver con el diagnóstico de parkinson del actor. ¿Qué portal? ¿Qué portal? Claro, TMZ. Se les olvidó mencionar cuál era, porque en sus mentes seguro hasta lo obviaron.

Es verdad. En TMZ  son los reyes del mal gusto, pero hacen un trabajo periodístico sólido para estos nuevos tiempos. Se consagraron con la muerte de Michael Jackson (ellos tuvieron la primicia y la sostuvieron a pesar de las burlas).

Pero TMZ tampoco es un medio periodístico tradicional. Se cuelan opiniones, sentido del humor y un profundo y muy lucrativo morbo con muchas de sus notas.

Así que esto es lo que pienso. Si en la fuente del espectáculo pensamos seguir usando a TMZ como “fuente”, o les empezamos a pagar o dejamos de actuar como que somos seres de mayor calidad moral que el portal. ¿Qué les parece?

¿En serio?

Debido a un par de tuits de personajes desconocidos leemos titulares en agencias y periódicos que dicen “Yihadistas y fundamentalistas islámicos” lamentan la muerte de Robin Williams? ¡Un poco de seriedad por favor! 

susana.moscatel@milenio.com