Estado fallido

Hathaway y el ébola

Así se hacen los chismes. Y los incidentes diplomáticos internacionales. Y hasta las cortinas de humo, pero ahí les va la historia de Anne Hathaway, el ébola y la prensa del mundo. En las entrevistas de la película Interstellar, que se llevaron a cabo en Los Ángeles, ocurrió una situación que a muchos nos pareció, a lo mucho, curiosa, pero fue evidente que para otros resultó todo un incidente.

 Anne Hathaway tomó la decisión de no saludar a la gente de mano por motivos de salud. Tal vez suena un poco extremo, pero tampoco nos damos cuenta de buenas a primeras de cuánta gente toca a estos actores cuando están en gira mundial para promover una película. Es un juego de estadística de que pronto habrá un bicho que traspase las defensas hasta del más famoso. Y claro, el tema en la mente de todos estos días es el ébola.

Si bien es cierto que por lo que sabemos de la enfermedad no se contagia de esa manera, puedo entender la sensación de Anne al respecto. Son miles de personas tratando de tocarla en todo el mundo. Y además, no es la primera vez que esto pasa. Cuando nada se sabía del H1N1, nadie tocaba a nadie en estas entrevistas. No dejaron de invitarnos, pero la regla implícita era “sin contacto”.

Mucha gente salió sacada de onda de las entrevistas con la ganadora del Oscar. Ella es encantadora, pero no quería estrechar las manos de aquellos que la cuestionaban. Después de un rato la publirrelacionista empezó a explicar el por qué. Ok, pues ni modo, ¿no?

 Pero algunos se lo tomaron muy personal. En Argentina, por ejemplo, hasta los medios retomaron el incidente, diciendo que la actriz “no había querido tocar a un periodista de su nación”. Lo tomaron muy personal y los insultos nacionalistas comenzaron a correr por las redes sociales (“¿Qué se cree esa boluda, si en su país sí hay ébola y en el nuestro no”). Bueno, hasta de ignorante y antilatinoamericana la tacharon. No saben el tamaño de drama que se armó.

Así que la nota terminó siendo el reportero y su país. No las fobias médicas de Anne. Y eso nos pasa aquí todo el tiempo. No fue nada personal. No fue nada importante, pero se distorsionó a tal nivel que de eso acabó tratándose la historia. Asunto, por cierto, que pasa más seguido que no en la fuente del espectáculo.

Acerca de la cinta Interstellar de Christopher Nolan y lo que hace Anne Hathaway  (y todos los demás) en ella, eso merece mucho más espacio que el que merece compartir con el ébola imaginario de una estrella y el ego herido de una nación.

¿Ya lo escucharon?

¿El nuevo sencillo de Imagine Dragons, “I Bet my Life”? Bueno, ya lo harán. Y mucho.

 ¡Que alguien me explique!

¿Por qué no logro abrumarme tanto como otros porque Pedrito Fernández dejó su telenovela?

susana.moscatel@milenio.com