Estado fallido

Grillos y películas

Me parece que la gente que asiste, presenta y es premiada en el Ariel tiene que escoger entre dos sopas. Una, construir una industria viable, de calidad y de interés comercial para ser competitiva o dos, utilizar el espacio como estrado político.

Entiendo el grito de guerra de los cineastas desde hace mucho tiempo. Quieren apoyo. Y lo han obtenido a modo de incentivos fiscales y presupuesto, aunque queda claro que no necesariamente ha sido repartido como todos hubieran soñado. Pero lo que exigen y exigen es que se les dé un alto porcentaje de pantallas en los cines para que así puedan competir contra el monstruo de Hollywood. Y esa fue la petición reiterada que se le hizo al Presidente de la República durante los eventos alrededor de estos premios.

Estamos ante algo muy delicado. ¿De verdad queremos que la Presidencia determine los contenidos de un libre mercado de entretenimiento? Creo que eso ya la vivimos en los años 70, para mencionar una década muy particular con sus personajes cercanos a Los Pinos y con encargos políticos cinematográficos. En todo caso, no correspondería como tal al poder ejecutivo resolver tal el asunto, pero si después de pedirle ayuda al Presidente dedican gran parte de la ceremonia a hacer pronunciamientos en su contra, está más complicado que la cosa fluya, ¿no lo creen?

El problema es que esa sensación de polaca y grilla, aunque nazca por los mejores motivos e intenciones del mundo, es el mensaje con el que nos quedamos de una ceremonia que en teoría está ahí para impulsar el deseo de todos los mexicanos de acudir a nuestro propio cine. Y esa no es necesariamente la mejor estrategia para lograr el objetivo. Pero el Ariel sigue sin estar hecho para el público que lo podría ver o estar interesado. Y mucho menos para crear interés en la televisión abierta para transmitirlo. ¿No les parece aterrador que se transmitan los Globos de Oro, el Oscar y hasta los MTV, pero no nuestros propios premios en vivo?

Pero no culpo a las televisoras en esta ocasión. La entrega no está pensada como un programa de televisión. Está hecha para la industria, con todas sus preocupaciones y anhelos personales. Y eso podrá valer la pena en términos de congruencia, pero que no necesariamente funcione para promover el cine que tanto lo necesita.

¡Que alguien me explique!

¿Por qué han tardado tanto en traer Jane the Virgin a la televisión mexicana? ¿Qué no saben que  la serie con Gina Rodríguez y Jaime Camil será un trancazo? ¿Por qué será Lifetime la que lo haga en televisión de paga y no un canal de tv abierta? ¿Qué no ven un éxito cuando lo tienen enfrente?

¿En serio?

¿David Hasselhoff va a estar en Sharknado 3? ¿Podría ser mejor la noticia?

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