Estado fallido

Gracias, "Mr." Nichols

Reducir una carrera como de la de Mike Nichols a un solo personaje es un insulto. La carrera que este hombre, primo segundo de Albert Einstein, hizo en teatro y cine es una de las más impresionantes de la historia del arte moderno. También era un genio en la comedia, género al que se dedicó antes de siquiera acercarse a una cámara.

Pero hay que ser honestos. La mayoría de los titulares dicen “Falleció el director de El graduado”, y eso no es gratuito. ¿Quién le teme a Virginia Wolfla película, Anita la huerfanita en Broadway, bueno, hace apenas cuatro años La muerte de un viajante, con el fallecido Philip Seymour-Hoffman. No había actor del mundo que no quisiera trabajar con Nichols.

Anne Bancroft, sin embargo, tenía sus dudas respecto a interpretar a la gloriosa señora Robinson, quien seduce al estudiante, interpretado por Dustin Hoffman. Tenía dudas, porque tenía que interpretar a una mujer mucho mayor de 36 años, que era exactamente la edad que tenía cuando salió la película. Tenía dudas, porque Hoffman tan solo tenía seis años menos cuando le dijo: “¿Me está usted tratando de seducir, señora Robinson?”, pero nada de eso importaba. En la pantalla, tal y como ocurrió en la mente de Nichols, él no tenía más de 18 y ella, sin duda, pasaba de los 40. Y no podía haber sido más sexy.

En la literatura hay muchos ejemplos de mujeres que provocan lo que la señora Robinson, pero en el cine es el gran referente de que la vida apenas se empieza a poner interesante después de los 40. De que el deseo sexual puede estar más latente que nunca y de que la sabiduría que llega con los años es mucho más valiosa que la ingenuidad.

Eso nos regalaron Nichols y Bancroft, una visión que agregaría años de una sonrisa traviesa y una calidad de vida nada recatada para quien decidiera tomar el ejemplo. Y vaya que los dos sabían de sonrisas. Nichols, como el gran comediante que fue, Anne como la fantástica actriz casada con el glorioso y majestuoso Mel Brooks quien, por cierto, fue el responsable de convencerla que hiciera a la sexy cuarentona.

En otras palabras. El legado de Mike Nichols es enorme. No me atrevería a reducirlo a esto bajo ninguna circunstancia, pero no perdería la oportunidad de agradecer la visión que cualquier mujer que pasa de los 30 hoy aprecia y celebra.

La muñeca realista

Qué lindo que haya encargados de sacar a la venta una muñeca que se parezca más en dimensiones y defectos a la mujer real que las ridículas y mal proporcionadas Barbies. Es una queja muy común y hoy en día en este ambiente eterno de lo políticamente correcto, de seguro es una idea que será celebrada. ¿Pero una adolescente con estrías rojas que usa ombliguera? Perdón, pero esa muñeca “normal” tiene serios problemas de circulación o ha subido y bajado 40 kilos en seis meses, porque si no, eso no es “normal” en absoluto. ¿Hay doctor para estas muñecas? Porque aunque todas seguramente sufrimos de acné en nuestra adolescencia, en definitiva me gustaría que mi muñeca “especial” tenga la opción de comprar también a su dermatólogo de colección.

¿En serio?

¿No es la misma persona la que asesora a José José cuando le dice que saque un disco inédito con su voz actual, que la que está asesorando al gobierno federal en sus relaciones públicas?

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@susanamoscatel