Estado fallido

Flotando con una leyenda

“Me tuve que quedar con Spiderman y con los Hombres X”, nos dijo, a una amiga y a mí en una plática completamente espontánea y fuera de trabajo, Avi Arad. Estamos hablando del hombre que, junto con su socio y tras una tremenda batalla, reconstruyó Marvel Comics después de su quiebra en 1996, recuperando con ello Spiderman y convirtiéndola en lo que es hoy (antes de venderla —aunque no en su totalidad de personajes— a Disney). Ahora, con su propia compañía y a través de otros estudios se dedica a producir estas cintas y a eso se refiere con que se quedó con los personajes.

La particular importancia del Hombre Araña y de los mutantes, para él, no tiene que ver con el evidente valor que tienen en el mercado, sino con el hecho de que en ambos casos son historias de supervivencia emocional ante adversidades profundamente fuertes con las que él se identifica. 

El bullying y la persecución sistemática por ser diferentes. El mensaje de estos superhéroes tiene más qué ver con superar eso que con acabar con el enemigo. El empresario de origen israelí creció con la cercanía del Holocausto y lo que vivieron seres muy cercanos a él. El poder hacer masivo un mensaje de no persecución racial (o mutante —que es la gran metáfora—) o discriminación en cualquier sentido significa todo para el hombre que también por muchos años tuvo una fábrica de juguetes en México. 

Avi es una leyenda viviente y también es un hombre muy alivianado y divertido. Después de haber coincidido con nosotras en varios eventos profesionales, uno de los dos productores de Spiderman se puso la cachucha de su personaje para evitar el intenso sol de Singapur, donde se había llevado a cabo el evento La Hora del Planeta con Spiderman y nos alcanzó en la alberca para seguir la plática, tal y como nos había amenazado entre bromas que lo haría desde las entrevistas. 

Con una actitud abierta y desenfadada platicaba de todo y todos. Nos preguntaba cosas como “¿qué opinan de Russell Crowe?”. La respuesta la pensamos bastante, finalmente, este es el tipo de hombre con el que Crowe o cualquiera en Hollywood haría antesala por horas. En tiempos de superhéroes, Avi Arad es una de las pocas personas que pueden crear una estrella de un momento a otro sin dudarlo. ¿Qué pensamos de Russell Crowe? “Con que no lo pongan a cantar como Les Miserables, todo estará bien” fue la conclusión. No creo que hayamos hecho mucho daño, Spiderman el musical ya pasó y no me imagino tampoco qué rol podría interpretar el ex gladiador en él.

No estamos hablando de una alberca común y corriente, el hotel Marina Bay en Singapur tiene sin duda una de las vistas más impresionantes del planeta y el agua en la que todos flotábamos permitía ver casi de manera completa toda la ciudad-estado que a muchos nos recordó Un mundo feliz de Huxley. Para Avi, que produce y viaja en todo el mundo, no era novedad. Él se dedica a crear mundos enteros, a recrear Times Square de Nueva York para una escena, a salvar y destruir al mundo en segundos una y otra vez (y luego crear el juguete conmemorativo).  A ser una figura de culto para millones de fans y a uno de los más poderosos empresarios del mundo del entretenimiento para cientos de miles más. 

¿Entonces qué puede conmover a este hombre de 65 años que se las sabe de todas a todas? “Mi perra Emma”, nos dijo feliz de hablar de su rottweiler. “La extraño mucho, la llevo casi a todos lados a los que voy. Ella significa hogar para mí. Pero traerla hasta acá sería muy pesado para ella”. Sí, se da cuenta enseguida de lo que estamos pensando y nos dice con una risa. “No solo se llama igual que Emma (Stone) sino que se parecen, ponen la misma cara cuando están sorprendidas. Y tienen el mismo cumpleaños”, agregó entre risas respecto a la coprotagonista de Spiderman y dejando claro el profundo cariño que tiene por las dos.

La vida no deja de sorprender. Flotando de pronto en la alberca se acerca un turista despistado y le pide a Avi que si por favor le toma una foto con la vista de Singapur de fondo. Avi le pregunta si es contra agua su cámara (no lo era), le hace conversación y saca la foto. El turista se va feliz para nunca saber que esta fotografía la tomó el hombre que regresó a Spiderman, a los X-Men, a Ironman y en general a todos los personajes del universo de Marvel al mundo entero.

susana.moscatel@milenio.com