Estado fallido

Facebook se tragó mi vida

Ayer pasé demasiado tiempo viendo el transcurrir de los años, en Facebook, de varios de mis amigos en la pantalla de mi computadora. Era irresistible, con una aplicación todos podían hacer una especie de recuento de su tiempo en este sitio que celebraba su primera década de existencia. Una década que, sin duda, cambió la historia del comportamiento y la interacción humana en todo el mundo. Una década en la que dejamos de comprender los viejos modelos de comunicación (aunque increíblemente los siguen enseñando en las escuelas) y ahora solo los podemos concebir como interactivos. Aunque no lo usemos, aunque lo rechacemos, Facebook se apoderó de nuestra sociedad y del entretenimiento para siempre.

Después de ver la película Ella, hace algunos días, platicábamos sobre cómo hay cintas que tienen la capacidad de hacernos sentir en el futuro emocionalmente. Así me siento muchas veces con Facebook, no puedo creer que ha transcurrido la mayoría de mis años en los que pasaba algo que quedara sin registro. ¿Si no lo pongo en Facebook
realmente vi esa película? ¿Me conmovió ese libro? ¿Viví ese momento? Es una escalofriante y moderna versión de “¿Si un árbol cae en el bosque y nadie lo escuchó, realmente cayó?”.

Se calcula que la persona (con acceso a la red) promedio pasa aproximadamente 17 minutos al día en Facebook. ¿Se atreverían a sumar eso contra la cantidad de años que llevan adentro de la red social? ¿Creen que pasan más tiempo de sus vidas en el teatro, en algún museo o escuchando un buen concierto? Yo tampoco. Para entender el entretenimiento hoy en día, hay que detenernos a reconocer lo que implica la primera década del resto de nuestras vidas atrapados en la red.

¿Quién dijiste que era?

Siempre hemos tenido la teoría de que Christian Bale no existe, que en realidad es Daniel Day Lewis interpretando a Christian Bale. Pero más allá de esto, sostenemos que Day Lewis tampoco es real, en realidad es Meryl Streep actuando que es Daniel Day haciendo otros personajes. ¿Pero se quieren asustar más? Sospechamos que Meryl es, en realidad, Gary Oldman, el veterano y más grande maestro de desaparecer en los personajes que interpreta por completo.

Ya fuera de broma, tuvimos la oportunidad de platicar con el hombre que ha hecho suyos desde Drácula hasta Sirius Black en Harry Potter, pasando por Harvey Lee Oswald, asesino del presidente en JFK, y le preguntamos qué posible reto le queda en términos actorales. ¿Cuál es el gran rol que no ha interpretado todavía y que nos podía sorprender? Lo pensó unos cuantos minutos y replicó entre carcajadas: “Yo haría a una lesbiana, afroamericana que es mamá soltera y que solo tiene una pierna”. Wow. La próxima vez que me tope con eso revisaré los créditos, porque seguro sí será Gary Oldman.   

susana.moscatel@milenio.com