Estado fallido

Escándalo, controversia y los fuegos del infierno

"Mi parámetro de lo que es controvertido ha cambiado bastante en los últimos años. Si nadie me quiere matar, si Obama no tiene que meterse a arreglar las cosas, entonces no me preocupa en absoluto", contestó el actor y productor Seth Rogen, ante la pregunta sobre la serie Preacher, que él coproduce y que podemos ver por Sony Entertaiment Television.

Es cierto, la serie está muy apegada al cómic con el mismo nombre que narra la historia de Jesse Custer, predicador del pequeño pueblo de Annvile, y que es poseído (sin querer) por Génesis, un ente sobrenatural nacido de la unión (prohibida) entre un ángel y un demonio. La serie es cruda, violenta y, en ocasiones (o tal vez ya es solo mi enferma interpretación), divertida. Se entiende porque Seth, junto con su gran amigo Even Goldberg, decidiría navegar estos mares apocalípticos después de filmar Esto es el fin (película maltratada por la crítica y la taquilla cuando en realidad tiene toques de genialidad en lo que al humor negro se refiere).

Así que ahí estábamos en la Comic-Con, platicando con ellos y ante la respuesta de la controversia hubo una gran carcajada nerviosa. Seth no ha hablado mucho de lo que ocurrió después de que prácticamente lo dejaran morir solo en Estados Unidos (en México sí se estrenó en cines) con su película The Interview (tristemente titulada en nuestro país como Una loca entrevista.

Parece ser que hoy las versiones televisadas de algún tipo de anticristo no son ni remotamente tan perturbadoras como hacer enojar al heredero de la dictadura de Corea del Norte, Kim Jong-un, quien amenazó con fuego e infierno si la comedia se estrenaba. No se estrenó en las pantallas grandes de Estados Unidos. Funcionó. Y eso que no negocian con terroristas.

Eso, amigos, creo que es un buen escándalo. Una buena controversia y Seth Rogen y sus amigos lo saben bien. En tiempos de terrorismo eso dicta la agenda de los límites del entretenimiento y la comedia, sea el grupo que sea del que estamos hablando. Pero, y en honor a la verdad, podrá haber gente de la fe cristiana que no le guste o se moleste con Preacher y cosas parecidas. Pero ellos no suelen a amenazar con volar una sala de cine o un canal de televisión o mucho menos matar al productor o al actor por ello. Cosas raras que uno ve en la Comic-Con. Cultura moderna y popular al fin.

¿En serio?

¿Rihanna tuvo que pedirle a sus fans que dejaran de atrapar Pokémones en pleno show?

Twitter: @SusanaMoscatel