Estado fallido

“Edición y fuera de contexto”

Es la defensa casi inevitable cuando un famoso o un político es cachado haciendo o diciendo algo malo o políticamente incorrecto. Suelen decir que las grabaciones, generalmente en video, fueron editadas o sacadas de contexto. El caso más reciente es el del pedazo de porquería humana aquella (y lo digo con contexto) Ray Rice, quien fue grabado en el elevador de un hotel golpeando hasta dejar inconsciente a su novia, y cuyo video se hizo público hace dos semanas.

La defensa del ex jugador de futbol americano asegura que TMZ editó el video. Esa es la manera en la que piensan pelear por él. (Para dar aún más contexto, TMZ subió una versión editada del video, por motivos de claridad, y enseguida la versión completa sin cámaras lentas). Me recuerda a tantos y tantos casos. Cada vez que alguien conocido o con poder vierte un comentario racista que acaba en los medios, avienta una joyita como: “Yo suelo ser muy tolerante, pero…..”, para luego despotricar contra algún grupo social o característica de otra persona, inevitablemente acabará diciendo de alguna manera u otra: “tomaron mis palabras fuera de contexto”. No, señor. El contexto es que se te salió tu desprecio por el prójimo a pesar del daño que le hará a tu carrera. Punto.

¿O qué tal algún político?, el que ustedes quieran, de la nacionalidad que quieran, para ni irnos a lo obvio, es cachado con una cámara atascando billetes en una bolsa o portafolio, hubo edición o falta de contexto.

¿Saben lo grave? Que muchas publicaciones sí aplican el fuera de contexto para vender escándalo, por eso funciona tan bien la defensa cuando debería ser indefendible. Pero es cierto que hay revistas que le pueden preguntar un día a una actriz acatarrada: “¿Cómo te sientes?”, y ella, de manera natural puede decir: “Muy mal. Me urge tomarme algo”. ¿Saben cuál puede ser la cabeza de esa nota? “La actriz (que sea) confesó que busca drogas”. ¿A ver? ¿Cambien esa idea para los miles de crédulos?

Pero, por favor. Quién graba las conversaciones o los videos es tema aparte. Las motivaciones, ya sean políticas o financieras (no digan periodísticas, por favor) también son todo un tema. Pero a menos que recreemos voces o hagamos animaciones con avatars de ciertos personajes en ciertas situaciones, es muy obvio que no se está sacando de contexto una declaración o acción profundamente racista o violenta. Hay arte en la edición, sí, pero tampoco a ese grado. Y ya no hay nadie que se meta en problemas que sin pensar mucho lo ilógico de la defensa culpe al contexto o a la edición. Trágico que al señor Rice lo haya perdonado y apoyado su esposa. Pero no hay edición en el mundo que niegue los hechos que vimos en ese video. Y en mil casos más. Solo es cosa de aplicar un poco la lógica. Y nosotros, como medios de comunicación, presionar para que los que sí lo hacen, solo para llamar la atención, queden expuestos. Después de todo, la desinformación es un daño que nos afecta a todos.

¿En serio?

¿Tiene caso que sigan haciendo el Fashion Police sin Joan Rivers?

susana.moscatel@milenio.com