Estado fallido

Duelo de rostros

Hoy México ama al Piojo Herrera y tenemos buenos motivos para hacerlo. Su pasión, sus expresiones, sus enojos y sus celebraciones han captado la atención del mundo entero. Es, sin duda, y después de ver varias publicaciones, uno de los personajes más entretenidos y queridos del Mundial. Y por eso fue tan contrastante la fría, pero impactante mirada del director técnico de Croacia, Niko Kovac, durante el partido que … ¿Sí se enteraron de ese 3-1 favor México, verdad?

En otras palabras, los jugadores se aventaron el partido, pero los directores técnicos están volviéndose (también) las estrellas. Sin duda alguna es el caso del Croata, que ya cuenta con clubes de fans alrededor del mundo. Sí, lo estoy diciendo sin vergüenza alguna: el show de las personalidades de los directores técnicos es casi tan fascinante para algunas de nosotras como el partido para la mayoría. Eso es entretenimiento. Elvillano (según la perspectiva nacional) es la cosa más sexy que hemos visto en una cancha en mucho tiempo y el protagonista es apasionado, trabajador, explosivo y efectivo. Tiene todos los elementos para una gran historia. O por lo menos para varios días más de memes que para varios de nosotros es el verdadero entretenimiento del Mundial. A ver a qué productor se le ocurre hacer un reality show de directores técnicos, pero algo les aseguro: esos dos se llevarían los votos, los aplausos y los premios. Gracias, Mundial, por tanta diversión extra futbolística. Eso de solo gozar las piernas de los jugadores o de uno o dos que de pronto se arrancaban la camisa está ya taaan superado.

Ya no hay “rey”

Ni lo habrá. El mundo simplemente ya no está estructurado como para que exista otro Rey el pop. Después de platicar con expertos en la música y en la sociedad, queda muy claro que estamos demasiado fragmentados. Divididos. Y nuestro span de atención jamás soportaría una eternidad como Thriller, que finalmente era un cortometraje. No me puedo imaginar a un joven de la actual generación esperando horas a que saliera un videoclip favorito en la tele. No me puedo imaginar a mi misma haciendo eso ya a estas alturas. Pero era parte del encanto, para la generación MTV. Michael Jackson estaba en todos lados, sí. Pero aun nos lo dosificaban de tal manera que teníamos tiempo de apreciarlo.

Eso ya no fue cierto en sus últimos años donde el acoso fue tal que jamás hubo un respiro, ni para él ni para nosotros. Cuando dejó de tratarse de su música. Con Michael Jackson vivimos el cambio del apreciar la genialidad de la cultura pop a su transición a pornografía informativa.

Y eso se aplica para cualquiera que quiera o pretenda ser una estrella estos días. No importa el talento, los medios, las redes sociales y la compulsividad de saberlo todo, hasta lo que no es cierto, siempre será superior a la paciencia de ver una fantástica carrera desarrollarse. Así que ¿hay otro Rey del pop, potencial? Por talento, posiblemente. Pero seguro nos encargaríamos de hacerlo pedazos antes de que logre demostrarlo.  

susana.moscatel@milenio.com