Estado fallido

"Divorcio"

Sarah Jessica Parker regresa a HBO, y eso es una noticia monumental para quienes consideramos Sex & theCity como una de las biblias del proceder moderno para las mujeres de hoy (y un tantito ya de ayer). Sí, tengo amigas que pueden recitar capítulos completos de la serie. Y sí, yo soy la más insoportable de todas, la que hasta las corrige.

Un día, en una entrevista Michael Patrick King, escritor y director de la serie basada en los libros de Candace Bushnell, me preguntó que si yo era una chica “Big” o una chica “Aiden”, los dos galanes principales de Carrie (Parker). “¡Aiden!”, grité. Y tiempo después, cuando lo pude platicar en una conversación casual con el actor John Corbett, él solo se reía. “¿En serio lo crees? Carrie era para Big”.

Pues bien, sé bien que son otros personajes y otros tiempos, pero no puedo dejar de sentir un pequeño dolor en mi corazón al saber que la nueva comedia de Sarah Jessica se llama Divorciada. Ouch. Toda la esperanza de una generación de poder tenerlo todo fue aplastada por la contundente realidad de las estadísticas. Y de cómo no nos queda más que reír de ellas. Ya quiero ver Divorciada. Pero sigo pensando que si Carrie se hubiera quedado con Aiden y no con Big, nada de esto estaría pasando.

Espionaje y chisme basura

Está asumido que el morbo es uno de los grandes motores de ventas en el mundo del chisme. Es una patética característica de la naturaleza humana y solo los mejores de nosotros capaces de superar ser atraídos por ello. Pero tal vez podríamos ponernos de acuerdo en cosas tan sencillas como no molestar a conductores de televisión que además de ser padres, están luchando con todo lo que tienen contra enfermedades tan devastadoras como el cáncer. No existe uno solo de nosotros que en algún momento de nuestras vidas no se tenga que enfrentar a alguna situación trágica. ¿No sería suficiente motivo ése que como lectores no consumamos eso como producto?

Miren, además de la vieja usanza de la persecución, sobornar valet parkings y tener comadritas sin piedad que cuentan intimidades, cada vez están más interferidas las comunicaciones privadas de los famosos en nuestro país (es demasiado fácil hoy en día). Un grupo mediático de ingleses perfeccionó esta técnica hasta que hubo muertos (comprobables) por lo mismo. Prefirieron no informar sobre un secuestro y borrar los mensajes en lugar de perder su mina de oro dizque informativa. Así desapareció el (entonces aparentemente mente indestructible) News of te Word. Sí, las autoridades intervinieron. Hugh Grant pegó de gritos ante los legisladores, pero aun más importante, los lectores llegaron al punto de decir, “ya no quiero ser parte de esta mierda”. ¿Ustedes de verdad quieren ser parte del dolor de una familia que está peleando por su vida? ¿De verdad creen que se lo merecen por el hecho de trabajar en la televisión? Tampoco lo creo.

¿En serio?

¿Ryan Gossling en el nuevo Blade Runner? (Amén por ese bendito futuro apocalíptico). 

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