Estado fallido

Dioses y vergüenzas de la música

Cuando los Beatles revolucionaron la historia de la música, la queja era que sus greñas eran demasiado largas y que no cantaban como los demás. Más tarde Lennon se atrevería a imaginar un mundo sin el paraíso y eso escandalizó a las buenas conciencias de sobremanera.

Elvis Presley generaba pasiones oscuras al mover de esa manera su pelvis, y él como Jerry Lee Lewis rompían los cánones sociales al tocar esa música sexosa, asociada con la música afroamericana (entonces conocida como música negra). ¿Y saben qué? 50 años después todo eso es anecdótico, divertido y hasta inocente. Lo que permanece es la música y así será por siempre.

Este domingo y lunes, como parte de la ceremonia de los premios Grammy comenzarán las celebraciones por los 50 años desde que los Beatles tocaron en El show de Ed Sullivan, con una audiencia de 70 millones, efectivamente trayendo su música a este continente y al resto del mundo para el resto de nuestras afortunadas vidas.

Años después Freddie Mercury sorprendió al mundo con su extraordinaria voz, pero ofendió a millones al vestirse de mujer con bigote en el gran video de “I Want to Break Free”. Madonna vendió más sexo que cualquier mujer dedicada a la más antigua y no necesariamente musical profesión del mundo, pero ¿qué creen? 25, 30 años después… la música permanece.

Bueno, para el caso, la locura de Mozart ha sido más que documentada y repetida, pero su música sigue siendo perfecta, nítida y eterna.

Lo que hay en la mente del artista puede crear el arte. No lo que hay en la mente de algún mercadólogo. Y el simple deseo de revelarse, porque llegó con todo la edad de la punzada mientras uno está rodeado de excesos no es suficiente.

Y después de pensar en todos estos ejemplos y ver los titulares del mundo de la música estos días, yo solo me pregunto: ¿creen que por más que los arresten o salgan desnudos en sus videos Bieber y Cyrus, en 50, 30 o siquiera cuatro años seguiremos cantando “Baby, Baby” o “Wrecking Ball”? Yo tampoco.

¿En serio?

¿Los grandes representantes de la música para el próximo Mundial serán Pittbull y J.Lo? ¿Es culpa de los que admitimos que el primero era en ocasiones nuestro gran placer culposo? 

susana.moscatel@milenio.com