Estado fallido

Dinosaurios cumplidores

Universal dijo que serían 100 millones en la taquilla estadunidense. Las revistas especializadas calculaban unos 125 millones. Fueron 200 millones, solo en Estados Unidos. Más de 500 a escala mundial. Se rompieron récords en todos lados: en Imax, en China, en nuestro país. Los resultados de Mundo jurásico en la taquilla este fin de semana sorprendieron hasta a los más optimistas. Y hay que aceptarlo, fue una gran apuesta de Steven Spielberg, quien le dio la producción a un director que solo había hecho una sola película antes. Y de bajo presupuesto.

 Platicando con el director, Colin Trevorrow, me llamó la atención que dijo con contundencia y claridad que no pensaba hacer otra entrega de Mundo jurásico. Que ya había aventado todo lo que jamás podría haber soñado sobre una película de dinosaurios en ésta, y que había acabado. Pero eso fue antes de que llegaran los resultados. Antes de que ya se hablara de la secuela como un hecho. Y antes, seguramente, del amor que está a punto de recibir por parte de la industria en Hollywood. Es un reto formidable. Él dice que quiere regresar a hacer películas independientes. ¿Lo logrará?  Sin comparar trayectorias (sería profundamente injusto con Trevorrow) el gran Sam Mendes dijo lo mismo después de acabar la brillante y taquillera Skyfall de la serie de James Bond hace casi tres años. Ahora ya lleva más de 130 días de filmación de Spectre, y no puede estar más feliz. Lograr un gran resultado y un poco de tiempo es una gran manera de hacer que cambien de opinión las grandes mentes creativas.

Aceptación

Platicando con el productor de la nueva entrega de Hotel Transilvania, le preguntamos cuál es el mensaje de su cinta. Nuevamente trata de la aceptación de los monstruos como Drácula y el Hombre lobo hacia los humanos en un contexto en el que las dos especies viven separadas. Claro, es una comedia, pero con un claro mensaje de aceptar la diversidad. Pero lo interesante es que el primer ejemplo que puso fue el de Caitlyn Jenner. Así ha cambiado el mensaje en Hollywood y, por ende, en gran parte del mundo. Finalmente, para bien o para mal, Hollywood sí dicta mucha de la agenda de lo que se irá volviendo políticamente correcto en gran parte del mundo.

 ¿Qué alguien me explique?

¿Justin Bieber es un sonrisofílico?

¿En serio?

¿Ya les llegaron citatorios formales del INE a más de uno de los representantes de los famosos que el día de las elecciones tuitearon en favor del ¿Partido Verde? ¿Les sorprendió que hubiera una respuesta política? ¿No se dieron cuenta de que siempre habrá un chivo expiatorio cuando las cosas salen mal, y los políticos nunca se van a ensuciar las manos mientras tengan la oportunidad de culpar a alguien tan atractivo como “el artista”? 

susana.moscatel@milenio.com

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