Estado fallido

Deseos para 2015

El espectáculo se ha transformado de manera estrepitosa los últimos años y aunque muchos no se han dado cuenta el panorama es distinto a lo que era antes. Estos son algunos de mis deseos para esta fuente que tanto amo para el año nuevo y los que siguen:

Buenas secuelas.- En realidad diría “menos secuelas” o “ninguna secuela”, porque, seamos honestos, estas son la formulita más segura para no perder dinero en Hollywood y por ello, el 2014 no fue un buen año en taquilla. Pero desde el fondo de mi corazón no puedo quejarme por ello cuando considerando mi emoción (y nervio) por Mundo Jurásico y por La Guerra de las Galaxias 7. Llámenlo generacional, ¿pero cómo puedo pedir menos Vengadores cuando necesito a mis dinosaurios? Así que a sabiendas de que seguirán existiendo las secuelas lo que me encantaría que ocurriera es: a) Que sean extraordinarias (en otras palabras, que no abusen) y que por cada una hagan al menos dos películas con un extraordinario y arriesgado guión. ¿Es mucho pedir? Claro. Pero no pierdo nada haciéndolo.

Divorcio del gobierno espectáculo.- Tampoco va a pasar. Ni aquí ni allá. Hollywood ya está trabajando por Hillary a marchas forzadas y aquí no sé exactamente qué es lo que las televisoras están haciendo, pero me parece que eso es porque nadie tiene la menor idea de lo que está haciendo. Sí, extraño aquellos no tan lejanos años en los que se soltó un poco el control (no del todo) donde en la comedia y el entretenimiento masivo había risa y crítica respecto al poder. Pero abusamos, lo hicimos mal. Ahora la comedia es involuntaria y triste y viene directo de los involucrados. Ya nadie cree nada. Mi más grande deseo es que aquellos que tienen la televisión en sus manos tuviera como prioridad una cosa: hacer televisión. Buena televisión. El talento y las ganas están ahí por parte de los trabajadores. ¡Úsenla!

Para adelante con el cine.- Imposible quejarnos aquí al ver cuántas personas están haciendo películas y mejor aún, cómo cada vez más público comienza a entender que hay grandes realizadores en México. Tal vez lleguemos a un punto en el que no tengamos que ver cómo nuestros mejores talentos acaban por irse de aquí para hacer exactamente lo que soñaron, pero este es mi deseo: que el gobierno siga apoyando con incentivos, cada vez mejores. Pero que pronto no sean necesarios, porque tampoco queremos que ellos decidan qué es lo que se va a hacer. Damián Alcázar, entre risas, se cuestionó (dudándolo) si el gobierno seguirá dándole dinero a Luis Estrada (La dictadura perfecta). También dijo que eso no detendrá al cineasta y mucho menos a él de seguir trabajando en conjunto. Me encanta, porque cualquier inversionista privado estaría loco de no meterle dinero a un proyecto con esos dos nombres. Yo corro al cine cada vez que sacan algo y definitivamente no soy la única. Cada vez son más nombres los que provocan eso. Eso forma una industria, y vamos por buen camino.

Continuará….

¿En serio?

¿Corea del Norte contesta con insultos raciales ante Barack Obama por todo el SonyGate y la interrupción de su servicio de internet? Esto parece una guerra en el patio de la primaria de los niños más poderosos del mundo.

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