Estado fallido

Deliciosa decadencia

En la calle de Moliére, exactamente en el mismo espacio donde pasamos tantos años de nuestra adolescencia e infancia viendo películas, ha llegado un agujero de aquellos que si te cuentan no te lo crees. Antes de que ocurriera esto, por supuesto, en ese lugar pasaron muchas cosas. Starlight Express, de Andrew Lloyd Webber, a principios de los 90, lo intentó y falló. Era la primera vez que se hacía un experimento así y las calles de Polanco, en la Ciudad de México, no son distinguidas por su oferta cultural.

Años después ese lugar sirvió para presentar la exposición de cuerpos plastificados, fue bodega y prácticamente estuvo abandonado. Hasta que le echaron el ojo los creadores de este espectáculo, quienes se asociaron con algunos emprendedores mexicanos y se aventaron la apuesta.

Con el ojo del nominado al Oscar Felipe Fernández del Paso, y una adaptación para nuestra idiosincrasia y, sobre todo, nuestras dolencias personales (de las que nos urge reír) se logró un montaje difícil de describir pero muy fácil de recomendar. A menos que ustedes sean muy conservadores. Si lo son, ni se acerquen a The Hole (El hoyo). Puede que les guste y entonces ya no sabrán dónde colocar sus creencias, deseos ni carcajadas.

Para los demás, les pido que se hagan el favor de ir. Sobre todo si vienen estos días del resto de la República mexicana y quieren observar algo diferente, inaudito, sorprendente, pero sobre todo picante e irreverente.

Debo decir que tardé mucho en llegar a ver el espectáculo que les recomiendo. Por motivos de trabajo se me fue el estreno y no había tenido oportunidad de ir. El sábado pasado, que fui invitada, me quejaba de agotamiento y me preocupaba quedarme dormida (me ha pasado antes). Lo que ocurrió no pudo ser más lejano del estado que les describo. Desde la primera nota que cantan los mayordomos me sacaron la carcajada. Y me sorprendió el nivel de talento de este elenco multicultural que viene de todos lados del mundo.

Me tocó ver el show con Roxana Castellanos y vi a una mujer dominando el escenario y, sobre todo, algo que nunca imaginaríamos: esa perversa complicidad que solo muy pocos logran en el cabaret o las carpas. Sientes por momentos que es tu mejor amiga que tu mamá te prohibió. Te hace reír y a veces no puedes creer las cosas que salen de su boca (y las que se pone encima). Pero al final logra lo último que me hubiera imaginado esa noche: te acaba conmoviendo cuando menos lo esperas. Me encanta que me sorprendan así. Y sin la menor duda, The Hole lo logró.

Tengo que volver ahora a ver cómo hace el mismo papel Alejandro Calva, alguien que siempre he considerado uno de los actores (y más) más talentosos de nuestro país. Debo confesar mi enferma afición por personajes como El Pony Loco, La Fresa y varios más.

Recomendación: si son de susceptibilidades delicadas vayan, pero no se sienten adelante. Ahora que si quieren jugar a las fantasías con este grupo que maravillosos locos, contorsionistas, cantantes, comediantes, y actores hay que agradecer que este show esté en nuestro país, y que le esté yendo bastante bien. Claro que hay un público para ello en nuestro país. ¿Usted se apunta?

¿En serio?

¿El drama que viene es que si James Bond puede ser interpretado por un actor afroamericano? (En lo personal, creo que Idris Elba sería un gran 007). 

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