Estado fallido

Cuarón, Woody y U2, para empezar

¿¡Qué fue eso!? Además de ser los Globos de Oro más repartidos de la historia la ceremonia estuvo llena de momentos dignos de la inmortalidad, pero como dijo Diane Keaton al recibir el premio Cecil B. DeMille para Woody Allen: “Hay quienes preferimos conseguir la inmortalidad viviendo en nuestro departamento”. Pero volveremos a eso.

Gritamos con Cuarón, que se llevó el premio a Mejor Director y lo celebró con un espontaneo “Ay güey” sobre el escenario. Maravilloso. Ni modo, había que acompañarlo. Muchos, incluyendo al Presidente de la República, nos volcamos al Twitter para expresarnos. Ya no podríamos hacer lo mismo más tarde, porque 12 Years a Slave se estaría llevando el premio a Mejor Película a pesar de no ganar nada antes. Nada. Claro que eso ya había pasado con Babel, pero nunca habíamos visto premios más repartidos en todas las categorías. Qué emoción. Qué gran año en películas y televisión, porque casi todas las decisiones fueron controvertidas pero dignas. ¿Qué demonios fue eso?

Volvamos al homenaje a Woody Allen, que fue maravilloso gracias a Diane Keaton, quien vestida de una gloriosa Annie Hall del futuro habló de la amistad que aún los une. Woody nunca iría, los premios le parecen estúpidos. Ni estaba viendo. La que sí estaba pegada a su pantalla hasta ese momento fue su ex, Mia Farrow, quien en el momento que inició el homenaje tuiteó que se iba por helado y le iba a cambiar a Girls. Luego vino el golpe por parte del hijo de Mia, Ronnan Farrow, quien a través de Twitter básicamente aseveró que Allen había abusado sexualmente de una niña de 7 años. Harina de otro costal, tema profundamente rudo y mejor analizado con calma.

Regresando a la ceremonia, las gloriosas Tina Fey y Amy Poehler (a quien odiamos por el faje al lado de Bono de U2 al ganar el premio a Mejor Actriz de Comedia en televisión) tuvieron las mejores frases de la noche. Como muestra “Gravedad es la historia de cómo George Clooney preferiría flotar en el espacio y morir, antes de pasar un minuto con una mujer de su propia edad”. y  “Meryl Streep demuestra que todavía hay grandes personajes en Hollywood para Meryl Streep de más de 60 años”. Gloriosos y elegantes golpes a lo peor de Hollywood. ¿Otro? “Matthew McConaghuey tuvo que bajar 30 kilos en su película o lo que se conoce como estar en una película para cualquier actriz”. ¡Tomen esa!

Lo más extraño de la noche fue el floripondio vestido de Paula Patton, que parecía un homenaje a la canción de su esposo Robin Thicke en cuanto a las líneas borrosas.

En cuanto a televisión, Breaking Bad tiene mucho que celebrar, porque de despedida derrotó a la gran House of Cards en la categoría de Mejor Actor y en la de Mejor Serie de Drama. ¿Ven? Controversia. Calidad. Ni a quién demonios irle de lo buenas que son estas series. Pero lo que sí es cierto es que con todo y su falta de premios House of Cards ya cambió la historia de la televisión para siempre.

P. Diddy seguramente fue quien pasó el momento más bochornoso de la noche al tratar de abrazar y besar a Bono cuando recogió su Globo por Mejor Canción y recibió lo que casi pareció un empujón por parte de la imagen del altruismo en el rock.

Muy notadas y celebradas las tomas de Eugenio Derbez y Alessandra Rosaldo gozando todo desde el público. De lo más emotivo, Michael Douglas con un look de Charlton Heston, agradeciendo que esperaran a que su cáncer se curara para poder hacer Detrás del candelabro.

 En fin, tanto qué contar que no acabaríamos. Pero si tenemos que resumir todo en un solo concepto va por aquí: hay tantas cosas extraordinarias este año en cine y en televisión que resultó imposible premiar a solo uno. Fantásticos Globos de Oro.

 susana.moscatel@milenio.com