Estado fallido

Creo en los Dragones

En su primera actuación en el Auditorio Nacional, fue muy notorio que el público actual de Imagine Dragons son los adolescentes e, incluso, niños acompañados por sus padres. Sin embargo, estoy convencida de que ellos son la gran nueva banda que representará no a esta generación, sino a mucho de lo que está ocurriendo estos tiempos, ya que su música no está ni remotamente limitada a los muy jóvenes. De hecho, escuchando con cuidado sus letras uno puede encontrar una profundidad que va mucho más allá de lo que uno imaginaría por sus años. Y al escucharlos en vivo, hasta ahora, la experiencia ha sido absolutamente impactante. Ya hablando con ellos, esto lo explican de manera muy práctica. Aseguran que mucha de su energía viene del hecho de que sus raíces son Las Vegas, donde el público no necesariamente iba a verlos, a ellos sino a entretenerse con lo que fuera en el casino. “Así que tenías que llamar su atención de alguna manera u otra y tenías que jalar su atención para que estuvieran contigo”, aseguró su vocalista, Dan Reynonlds.

Es de lo más común escuchar a las bandas hablar de lo extraordinario que es el público mexicano, pero ellos, después de la experiencia de tocar aquí en el Corona Capital, tienen una buena explicación para ello. “No hay ego en el público mexicano, esa es nuestra experiencia”. 

Esta explicación sabe bien, porque ellos a pesar de haberse convertido en el último año en una de las bandas de rock más exitosas del planeta entero, aseguran que la competencia y las envidias no registran en su radar, “porque nosotros no éramos nada populares en la preparatoria”. 

El contraste, entre la encantadora actitud de verlos gozando cada momento de su éxito, sin comprarse la fama, pero sin restarle importancia tampoco  se celebra, y mucho, por un asunto más. Como las grandes bandas de rock que crecieron venerando y, a diferencia de la tendencia en esta industria, su disco Night Visions no es un intento de vender sencillos en la red. Es un álbum completo que pasa por una muy profunda y variada gama de emociones e interpretaciones musicales. “Crecimos escuchando mucho rock clásico y esos discos los puedes escuchar desde el principio hasta el fin. En lo demás no podemos hacer más”, nos aseguran. 

No lo necesitan. Prometen tomarse un buen tiempo después de esta gira para componer otro  gran álbum este verano, saben que de eso depende su permanencia. Mientras tanto los tenemos en el Auditorio Nacional en el DF y en el Auditorio Telmex en Guadalajara. Estoy segura de que a la próxima será un foro mucho, mucho más grande que eso. 

¿El idioma es el problema?

Fue una verdadera sorpresa cuando entré a revisar qué noticias del negocio del entretenimiento tenía el portal de la revista Variety, una que por tradición es absolutamente seria al hablar de la industria del entretenimiento, y ver que ya había una versión latina (en conjunto con Univision). Me apresuré a revisarla, el anuncio había sido hecho en febrero, pero hasta ahora me la topé. ¿Con qué me encontré? Lo primero fue una nota acerca de las famosas embarazadas. ¿En serio? La versión anglo destaca  películas, directores, discos, futuros proyectos, empresarios del espectáculo... etc.  ¿Los latinos destacan embarazos y vidas personales? No es lo único que tiene, de hecho está buena. Pero es lo primero que ves al entrar. Me pregunto verdaderamente si eso viene con el territorio o si de verdad no existe un público que hable nuestro idioma que esté interesado en algo más allá de las más básicas acciones humanas en su más común denominador. O en otras palabras: en las vidas privadas. Nada contra ello, pero sé que los lectores interesados ahí están. ¿Entonces?  

susana.moscatel@milenio.com