Estado fallido

“Cosas más importantes”

Ya les gustó a varios famosos regañar a los medios y parte de la opinión pública cuando un escándalo se les sale de control diciendo: “Hay cosas mucho más importantes que están ocurriendo en el mundo que yo”. La más reciente fue Lindsay Lohan, de quien nadie había oído nada por un muy (agradable) rato y ahora está de nuevo en el mundo de los tabloides por problemas de violencia con su prometido de 22 años. Por supuesto que Lindsay y, para el caso, Selena Gómez (defendiendo a Taylor Swift en su más reciente pleito contra Kanye y Kim) tienen razón. ¡Por supuesto que hay cosas muchísimo más importantes que sus vidas personales!

De hecho, si lo pensamos un poquito, cualquier cosa es más importante. La única razón por la cual estos asuntos ocupan titulares tras titulares es porque: a) Somos una sociedad muy morbosa b) Eso lo vuelve gran materia para comercializar en los medios, por lo tanto un negocio y c) Viene con la naturaleza de las redes sociales, que es lo mismo que la humana, pero multiplicado a escalas estratosféricas.

El problema es que estas famosas y famosos en particular han hecho carreras de ser carne de tabloide. Hasta los que no estamos interesados en absoluto en sus vidas privadas lo hacemos simplemente con abrir el internet o voltear a ver una revista. Pero en el momento en el que las cosas no salen como quisieran, en el que la maquinaria se vuelve en su contra, entonces culpan al de enfrente (a sus fans y a la prensa) de no ser personas con verdaderos valores y de no estar preocupados por los asesinatos masivos, los atentados terroristas, las potenciales terribles consecuencias de la política y las crisis sanitarias y de salud. En otras palabras, todo está muy bonito hasta que ya no les conviene, y entonces avientan la despreciable (en este caso) frase de: “Hay cosas más importantes”. Con ello están, efectivamente, colgándose de estas cosas tan trágicas para sus fines personales. ¿De verdad creen que Lindsay Lohan y similares están con esos temas en la cabeza cuando no se trata de ellos? Lo dudo.

¿En serio?

¿Fue buena idea para una gigantesca compañía de chiles hacer una conferencia de prensa para informarnos que sus empleados no se habían orinado en sus productos? ¿Que solo los habían corrido por el uso de su celular? ¿Y ese lindo trasero que se ve en las fotos que vi en la nota? ¿No les preocupaba que con llevar esta información a otros terrenos, aquellos que no nos enteramos por las redes sociales lo haríamos por los periódicos? ¿Y no les importa que haya pasado lo que haya pasado, su explicación para correr a las elegantísimas personas que protagonizan el numerito no tiene la menor credibilidad en la manera en la que lo explicaron? ¿Está de más que lavemos los chiles enlatados las próximas semanas? ¿No debería haber un castigo ejemplar para estos compadres que no hacen más que morder el... ejem, chile, que les daba de comer? 

Twitter: @SusanaMoscatel