Estado fallido

Comienza la guerra de Trevi

Universal Pictures ya liberó el primer avance de la película Gloria, y con él también tuvimos un adelanto de lo que va a ocurrir pronto en ese lugar donde suelen llevarse a cabo las guerras en estos días: las redes sociales.

A la primera mención del proyecto encabezado por Matthias Ehremberg (Sexo, pudor y lágrimas) y escrito por la siempre visionaría dramaturga Sabina Berman, se soltaron hashtags con más pasión que los de algunos bots en tiempos electorales. #NOalapelículaGloria y otras versiones de lo mismo llenaron nuestros buzones, teléfonos y Twitter. Algunos agregaban mensajes casi en tono de súplica (“¿Qué no creen que la Trevi ha sufrido ya demasiado?”) mientras que otros eran francamente agresivos  (“¿Qué clase de periodista de porquería le entra a una campaña de desprestigio como ésta?”). Todo, en suma, un fenómeno muy interesante que está apenas por reventar.

La verdad de las cosas es que yo, a pesar de mi admiración por los responsables, no tenía el menor interés en ver la cinta que cuenta la historia que hemos visto saturar la televisión, la radio y las revistas la última década y media. “¿Qué nos pueden contar que no hayamos ya escuchado?”, era mi pregunta. Pero confieso que al ver el adelanto sí me quedé más que intrigada por las recreaciones, la intensidad y sobre todo por algunas de las frases que suenen y retumban en nuestra imaginación al tratar de entender qué habrá pasado ahí (“Nunca vas a poder escribir una canción sin mí”) gritaba Sergio Andrade, pegado o no a la realidad, el hecho es que no podría haber estado más equivocado. ¿Dónde cuernos está este hombre ahora? ¿A quién le importa? (a mí, ni tantito) ¿La Trevi? Sigue siendo la artista femenina de habla hispana más exitosa de nuestro país. Y eso es cuestión de números, no de opinión.

Así que los guerreros de Trevi están listos, porque ella al final del día no quería que se hiciera esta película (hace años estaba interesada, pero el proyecto e incluso su trayectoria cambió convirtiéndola en enemiga del concepto). Así que tenemos una biografía no autorizada respecto a una cantante que no podría estar más vigente. Y más allá del morbo (que llenará las salas)  la producción parece estar bastante cuidada. Si es anonadante el parecido de Sofía Espinoza con Gloria, sobre todo en las escenas musicales donde ya encuentra su personaje escénico.

¿Es buena idea la campaña en contra? No para Gloria. Solo provocará que más gente la vea. Debería decirle a sus fans, o a su manager o a quien sea que está organizando esto (porque está organizado, de eso no hay duda) que mejor lo dejen ser. Una confrontación es mucho más atractiva para el público. Llenará más salas y generará más notas. Y de todos modos, creo que el éxito de Gloria, a pesar de todo lo ocurrido no corre peligro a estas alturas. Y si algo hemos aprendido de observar a los fans y a los medios durante tantos años, es que la gente igual va a creer lo que quiera creer.

¿En serio?

¿Hay tantos medios en México que no saben que la despedida de Joan Rivers NO fue una misa? Digo, considerando que fue en el templo judío Emanu–El, para empezar.

susana.moscatel@milenio.com