Estado fallido

Chelsea contra el mundo

De todos los estrenos que ha lanzado Netflix en los últimos años, y vaya que cada vez son más, una serie de cuatro documentales se ha vuelto mi absoluta favorita, no solo haciéndome reír sin control, sino logrando muchas y muy importantes reflexiones que nos afectan a escala global estos días.

Estoy hablando de la serie de Chelsea does... compuesta con cuatro documentales en los que la comediante enfrenta temas tan poco controvertidos como el matrimonio, el racismo, las drogas y la tecnología. ¿Cómo les explico lo brillante que es esta mujer?

Miren, vivimos en un mundo donde Donald Trump es un éxito para los republicanos, porque está colgado de la bandera de "al demonio con lo políticamente correcto". Chelsea lleva haciendo exactamente eso desde que inició su carrera hace años, causando absolutamente todo tipo de carcajadas y ofensas diversas por decir exactamente lo que viene a su cabeza, sin filtro y con el humor más ácido que uno pueda imaginar. Pero esta es la diferencia: aquí nadie se salva y el fin es hacer reír. Y ahora, de una muy, pero muy extraña manera, informar.

Los muy estrictos críticos del género del documental dirán que Chelsea, quien por años tuvo programa en E! y es un éxito mundial con su show de stand up, está inventando un género. Que no cumple con los requisitos para poder llamar a sus programas especiales documentales. ¿Y saben qué? No importa en lo más mínimo. Estamos hablando de una mujer que tiene el valor de que absolutamente todo le valga madre. Perdón por las palabras, pero en el caso de Chelsea no hay de otra. Y es de esas personas que pueden decir las cosas más espantosas del mundo y nos hace reír.

Pero no dice cosas tan espantosas. Hace buenas preguntas a la gente correcta. Al jefe de Netflix, para quien ahora trabaja, le pregunta: "¿Qué es el streaming? Me vine a trabajar a una compañía de streaming y no sé qué carajos es?". A los representantes de las minorías que platicaban en mesa redonda con ella les preguntaba: "¿Cuál es su gran problema con los estereotipos?", Al ex CEO de Ashley Madison (recuerdan, la compañía que servía para que la gente fuera infiel y cuyo sitio cayó hace unos meses después de ser hackeado) que si no era un perfecto hipócrita por decir que él no engañaba a su esposa. Esto fue antes de que los hackearan y ahí hubo más que suficientes pruebas para demostrar que sí lo hacía y que toda su filosofía era... ¿cómo lo diría mejor Chelsea? Puro excremento de toro.

Somos miles de mujeres en el mundo que somos fans de Chelsea Handler. Que leemos sus libros. Que lloramos de la risa por saber cómo tortura a sus mejores amigas. Cómo las lleva a viajes por todo el mundo todo pagado bajo la condición de que aguanten sus MUY pesadas bromas. Todas queremos una amiga como Chelsea. Todas la tememos. Es una escala de comedia único y especial. Y ahora, que tiene 40 años y se empieza a preguntar cosas que muchas nos preguntamos, se está convirtiendo en un tipo de gurú de cómo sobrellevar cosas tan complejas en la vida como tener una fascinación extraña por la gente de estatura muy corta (ella les diría enanos), ¿qué hacer cuando tu padre es racista? O incluso, ¿cómo convencer a tu hermana que tenga sexo con alguien más para que esté segura de que su divorcio fue una buena idea? Viva Chelsea. Y viva Netflix por regresarla. Más, por favor.

¿En serio?

¿Ahora los del tequila de Kate dicen que no era de ella? ¿Así o con menos clase, señores?


@SusanaMoscatel