Estado fallido

Carne y muerte

En cuanto nos enteramos de que en la categoría Mejor Documental Corto en los nominados al Oscar estaba una producción mexicana, nos dimos a la tarea de encontrar a su realizador. La Parka es una producción hecha por Gabriel Serra, de 30 años, quien a pesar de ser nicaragüense estudió en nuestro país e hizo este trabajo para el Centro  de Capacitación Cinematográfica (CCC). El corto es mexicano, pues fue hecho aquí y con recursos de nuestro país (todo lo contrario a Birdman).

Aquí es donde todo se pone interesante y delicado. La producción, de aproximadamente 30 minutos, se centra en un hombre que se dedica a matar ganado en un rastro en Los Reyes La Paz, llamado Frigorífico. La propuesta visual es más que dura. En lo personal, yo me sentí enferma del estómago al ver lo que le pasa a esos animales. No porque sea una vegetariana radical y fundamentalista, sino porque queda más que claro que los procedimientos para darles muerte a estos animales no toman en cuenta evitarles dolor o sufrimiento en ningún momento. Al contrario, todo es tan cruento y contundente que si yo no hubiera dejado la carne hace unos 20 años (justo por haberme acercado a un rastro), lo hubiera hecho en el momento en el que vi La Parka.

Sin embargo, Gabriel, en entrevista que amablemente nos otorgó poco después de su nominación, no considera que esa sea la historia que está mostrando. Dijo que ni siquiera había pensado que su documental sería tomado como bandera por diversas asociaciones o incluso individuos protectores de los animales. Para él esto es un estudio de la muerte. La historia del hombre que tiene esa responsabilidad día con día y el contraste de sus realidades al verlo pasar de su sangriento trabajo a la convivencia familiar. Una visión muy valiosa y, a pesar del trabajo que me costó ver La Parka, reconozco su valor y por qué ha sido nominado al Oscar.

Pero el hecho es que este primer proyecto de un estudiante de cine en una escuela mexicana ahora está en el aparador mundial; las lecturas serán diversas y en muchas ocasiones hasta extremas. Me pregunto si pronto veremos la presencia de PETA en el rastro El Frigorífico, por ejemplo. Porque miren, si Blackfish, que trata con la historia de las orcas en los parques acuáticos, ha sido casi un golpe mortal para una empresa del tamaño de Sea World, aquí no van a faltar los gritos.

 Claro que, se grite lo que se grite, al mexicano nunca le van a quitar sus carnitas. Eso queda más que claro.

Generosa

Es la única palabra para describir la actitud de Martín Hernández cuando todos le caímos de pronto para que nos diera entrevistas después de su muy merecida nominación al Oscar por Mejor Edición de Sonido por Birdman. Y toda la generación que crecimos con la mancuerna Hernández-González Iñárritu en la radio nos regocijamos. 

Además, fue encantador cómo Martín intentó seguir adelante con su noticiario en W Radio tras enterarse de la noticia. Todos gritábamos, “no queremos saber del PRD, cuéntanos más de ti”.

¿En serio?

¿El drama de las nominaciones al Oscar es que no hay actores afroamericanos nominados? ¿Aunque no haya actuaciones que necesariamente lo ameriten?

¡Que alguien me explique!

(El otro lado de la moneda) ¿Cómo es que la película Selma no tuvo ninguna otra nominación más que Mejor Película? ¿Cómo pasa eso? 

susana.moscatel@milenio.com

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