Estado fallido

Bueno, pero no se enoje

Si no han visto en el cine o en la tele o escuchado en la radio los spots del Partido Verde donde una señora MUY enojada le advierte al señor que no deja entrar a su hijo a la escuela que eso de las cuotas es ilegal, considérense afortunados. La fortuna no tiene nada que ver ni con el mensaje ni con la propuesta de los políticos, sino con el histérico y profundamente neurótico tono de voz con el que la señora exige los derechos de su retoño que desde su lugar. parece estar aterrado de que sí lo dejen entrar a la escuela después del numerito que armó la mamá.

Creo que debe ser la misma señora que dio sus datos a otra escuela y luego se enteró que le están hablando para venderle cosas, cuando se supone que estos eran confidenciales. Nuevamente, nada malo con el mensaje, pero creo que a estas alturas sabemos que una señora que grita como si la estuvieran encerrando en Guantánamo solo por pasarse el alcoholímetro no es la mejor manera de transmitir información que se supone que es para el bien común. Así que, como consejo, recordemos esas muy viejas teorías de comunicación que se siguen enseñando en las escuelas. El ruido entre el emisor y el receptor le da en la torre a todo el acto. Además, volviendo al pobre niño cuya madre no pagó las cuotas ilegales, ¿se imaginan el bullying que le espera una vez que se vaya la señora simpatía?

El otro Robert Downey Jr.

 A mí me gustó mucho la película The Judge. No todos estuvieron de acuerdo, pero me pareció que su protagonista tenía bajo control absolutamente cada detalle de su personaje, Hank, de una manera deslumbrante y la historia entre un padre y un hijo distanciados realmente me pareció bien aterrizada y aún mejor actuada.

Muchos conocimos a Downey Jr. en Wierd Science (La mujer explosiva) en 1985. Luego nos dejó impactados para siempre con Les than Zero de Bret Easton Ellis (cinta en la que interpretaba un adicto y que casi acaba siendo imitada por la vida real). Claro que hay piezas maestras como Chaplin y trabajos profundamente arriesgados como interpretar a Kirk Lazarous (un actor australiano que se disfraza y se confundió él mismo con un afroamericano). En fin. Sabemos que este es un grande. Pero a últimas fechas lo único que sabemos de él es que es el actor mejor pagado del mundo y que está decidiendo si hacer otro Ironman o no.  Creo que en cuanto a sus elecciones, él nos lo dijo mejor que nadie al citar a la más grande influencia de su vida.

“Mi padre fue un cineasta contracultural alternativo y lo que Favreau y yo hicimos en el primer Ironman fue tomar ese espíritu cachondo independiente que lo caracterizaba y le dimos forma con eso. Pero también sé que mi papá decía que al final del día lo único que importaba era el escritor. Porque no importa cómo, algo se ve, o que tan bien esté estilizado. Si no dice algo, solo es una oportunidad desperdiciada”.

Así que ahí está todo. En la historia. No podría estar más de acuerdo con él. Y por eso no podría celebrar más que ya estamos en la temporada otoñal en el que se estrenan películas donde lo que más importa es la misma. Quizás solo peca de ser un poco más larga de lo que debería, pero fuera de eso para mí El juez es una de estas películas.

¿En serio?

¿Soy la única persona del planeta Tierra que no puede con Taylor Swift?  

susana.moscatel@milenio.com