Estado fallido

¡Bien por Debayle!

Ayer mi querida Martha Debayle reunió a 10 mil personas frente al Monumento a la Revolución. Pero a diferencia de muchas de las actividades que se han vivido en esos rumbos últimamente esto no era más que una enorme celebración con todo y coreografía incluida por los 10 años de su programa en la W. ¿Qué es lo que tiene Martha para ser el enorme éxito que ha demostrado ser por tantos años? Sería imposible describirlo en pocas líneas. Ya lo intentaremos, porque hay algo que es completamente cierto. Los que vivimos enamorados de la radio debemos celebrar con todo las historias de éxito. La competencia será la competencia, pero en tiempos en los que tantas personas insisten en decir que los medios tradicionales van de salida, yo felizmente me uno a las 10 mil personas que Martha reunió en la danza y que, con claridad y contundencia, dejan claro que no es así. Felicidades a todo el equipo de Martha.

Grandísimos sinvergüenzas

Steven J. Davies, quien opera en la vida como patrón supremo de la compañía de juguetes Hasbro, ha hecho un anuncio que hizo que mi ánimo decayera a niveles que quizás requieran de medicación. No solo dijo que ya está confirmada la secuela número cinco de Transformers en la pantalla grande, sino que ya son un hecho la seis, la siete, la ocho y la nueve.

Antes, aunque fuera por pudor, pero generalmente para medirle el agua a los camotes, los productores de las cintas no anunciaban la próxima secuela hasta que se estrenara la siguiente película y supieran un poco de cómo le fue en taquilla. Estos días, sin embargo, el público es tan trágicamente predecible que no tienen la menor duda de decir: ¡vamos por cinco más!

Y tendrán que disculparme, millones de fanáticos de Transformers, pero solo de pensar en todas las cintas que no conseguirán exhibición por pelear por esas miles y miles de pantalla en el futuro cercano, además de imaginar todas las ideas originales que nunca se harán ahora (¿para qué, si esto es apuesta segura?) sí quiero subirle a la dosis de mis ansiolíticos. Entiendo que los Transformers divierten. Y que la última ya recaudó mil millones de dólares. Pero al público, ¿qué demonios aportan? ¿En que nos nutren? ¿Qué pensamiento ponen en nuestras cabezas? Si sus propios protagonistas originales, Shia Labeuf y Megan Fox lo dijeron. Por mi parte me parece que si esto sigue así, la única salida que le veo al cine en un futuro cercano... es la tele.

¿En serio?

¿A Donald Trump no le gustó el inicio de temporada de Saturday Night Live? ¿Solo porque invitaron a Hillary y no a él? ¿Y porque se burlaron sin piedad de su persona? ¿Y esperaba que pasara cualquier otra cosa?