Estado fallido

Agresión sexual

Entiendo que hay pasquines a los que les da lo mismo vender una nota, una mentira o estiércol, pero va más allá de mi comprensión cómo tantos medios que se jactan de ser periodísticos son partícipes del robo de la intimidad de tantas mujeres a través de sus fotografías y la publican sin el menor problema en esta vida.

¿De verdad necesitamos la amenaza de un abogado para entender que meternos a la computadora o a la nube virtual de alguien no debe estar permitido? ¿Desde cuándo está bien pensar así? De que sube el rating, sí. De que sube la circulación, claro. De que eso nos convierte en aliados de los criminales y seres moralmente comparables con un mercenario o un proxeneta, absolutamente.

No hay inocencia aquí. De que hay un negocio, lo hay. Pero es cosa de cada medio, de cada editor, decidir qué hacer cuando te llega ese correo lleno de fotos de estrellas desnudas como Jennifer Lawrence o Kirsten Dunst. Se trata de mujeres que han hecho una tremenda carrera trabajando y que tienen derecho a no ser violadas en su intimidad más sagrada. Pero es precisamente lo que hizo el hacker que se robó esas fotos. Allá él y las consecuencias que tenga que pagar. ¿Eso exculpa a los medios que hacen lo mismo y publican esas fotos? ¿Cómo lo justifican? ¿El crimen ya fue cometido, así que puedo cometerlo un poco más y seguir siendo el bueno?

 Y luego está el pretexto de la libertad de expresión. ¿De verdad queremos usar el infinitamente valioso poder y responsabilidad que ésta implica para defender esta basura? Con razón nuestra fuente es considerada tan percudida a veces. ¿Al cliente lo que pida? Hay suficientes famosos que se quieren encuerar y suficientes medios dispuestos a publicarlos. Cuando lo hacemos contra su voluntad, entonces todos estamos perpetrando una agresión sexual. Así de fácil.

 El factor manzana

Ahora, en el otro lado de esta historia hay algo muy delicado e interesante que considerar. ¿Será que el hacker realmente tomó estas imágenes de la nube de Apple, como varias de las víctimas han declarado? Si fue así, todavía tengo más miedo. Eso quiere decir que fotografías tomadas por tu propio teléfono y luego borradas, de todos modos podrán acabar siendo del dominio público y, en el caso de las famosas, mercancía para que cualquier patán las venda como oro.

Sabemos bien, y no hay día en que las notas no nos los recuerden, que “lo privado” es un lindo recuerdo del pasado en estos tiempos de absoluta conexión. Pero cada vez se pone más fácil. Y aunque difícilmente exista una persona sin cola que le pisen, eso no pasa por la cabeza de los consumidores de este tipo de escándalos, que lo han vuelto un gran mercado. Es mejor confesar voluntariamente todos nuestros secretos, ¿no? Así nadie más podrá hacerlo por ti y lucrar con ellos.

¿En serio?

¿Hay necesidad de un Breaking Bad latino? ¿Qué actor se atrevería a ser comparado con Bryan Cranston? 

susana.moscatel@milenio.com