'Dirty Pop'

Belle and Sebastian le canta a Sylvia Plath

La escritora estadunidense Sylvia Plath redacta un simple verso que se convertiría en una pista de su estado mental: “Soy vertical, pero preferiría ser horizontal”; poco después, en febrero de 1963, abre la llave de gas del horno en la casa que compartía con sus hijos Nick, de un año, y Frieda, de tres. Concluye así su prolífica existencia: a los 30 años y con la cabeza adentro de una estufa convencional.

La personalidad y la obra de Plath se ha colado en los huecos más extraños, en los homenajes más raros y en las inspiraciones más genuinas, como ocurre ahora con el cantante y músico Stuart Murdoch, líder moral de la agrupación escocesa Belle and Sebastian, quien en su último material, y tras cinco años de no lanzar disco, sorprende con una canción cuasi alentadora llamada “Enter Sylvia Plath”. El tema, que va del pop más rasposo al rock más orgánico, suena como si estuviera interpretado por una banda de góspel, pero de Glasgow.

Solo en la letra hay un dejo amargo, lo que podría deberse a que la sensibilidad de Stuart Murdoch hacia la muerte y la enfermedad no es fortuita, en múltiples testimonios el músico se recuerda a sí mismo hundido en la depresión por padecer el síndrome de fatiga crónica, el cual lo mantuvo alejado del mundo exterior por casi una década. Pero la cura del padecimiento haría de Murdoch uno de los más energéticos e iluminados frontman que se pueden recordar en estas épocas, pues prácticamente pasó del reposo absoluto al baile frenético.

Murdoch en escena se caracteriza por ser positivamente contagioso, a veces con guitarra o con su keyboard rojo, y siempre guiando al septeto que hace perfectamente su parte. Sumado a ello, el vocalista aporta el halo de comunión que aprendió a compartir cada domingo, al liderar los cantos de la iglesia de su comunidad.

El público del Pepsi Center atestiguará el regreso a México de Belle and Sebastian el miércoles 26 de agosto y podrá escuchar la más reciente producción Girls in Peacetime Want to Dance, en donde se resalta el cuestionamiento de cómo un personaje tan polémico y oscuro como Sylvia Plath puede generar una canción retadora que recuerda que la escritora antes de ser suicida era poeta.


@soft_reyes