La caja de pandora

Sin política real de vivienda

Tremenda situación la que enfrenta el país en general y el Estado de México en particular.

Los asentamientos irregulares han crecido de manera alarmante, parece que la Fiscalía Especializada en Fraccionadores Clandestinos no tiene la capacidad para controlar a los invasores en tierra mexiquense.

Pero veamos de dónde parte este problema: más de 58 por ciento de la población pertenece al sector informal, primer obstáculo para obtener un crédito de vivienda con alguna institución bancaria.

Segundo. Lo que perciben estas personas oscila entre 3 y 8 mil pesos mensuales; con esta cantidad, es muy poco probable que puedan ahorrar para costear una vivienda que sea regular.

Y tercero y más importante. No existe una política de vivienda federal que cumpla con lo que el el artículo cuarto de la Constitución maneja, en cuanto a que todo mexicano tiene derecho a una vivienda digna.

Se supone que el Fondo Nacional de Habitaciones Populares (FONHAPO), existe para ofrecer alternativas y que los más pobres puedan acceder a una casa; sin embargo, esta dependencia es un fiasco.

Me explico, una persona de escasos recursos que quiere obtener una vivienda de 100 mil pesos, tiene que dar 10 por ciento de enganche, hablamos de diez mil pesos, además de pagar 30 por ciento de interés anual, lo que significa que de los 100 mil pesos con los que se le va apoyar pagará, entre intereses y enganche, 140 mil pesos y eso suponiendo que la pudiera pagar el primer año.

Resulta ilógico, pero real, que entre menos dinero tienen más dinero les cuesta hacerse de un bien. Cualquier institución bancaria cobra menos de 9 por ciento anual para un crédito de vivienda, lo que significa que si eres pobre, tendrás que pagar 21 por ciento más que si fueras rico!

Algo que las autoridades no han calculado es que las ciudades pueden colapsar, ya que las personas que invaden también usan agua, luz, drenaje al igual que las que viven en asentamientos consolidados.

En la India varias ciudades han colapsado por esto y valdría la pena que en verdad se consideraran estos ejemplos para no vivirlos en nuestro estado.