La caja de pandora

Más de mil millones para bono de maestros

Hace tres días exactamente se celebró el Día del Maestro, cosa que en otros años era un verdadero festejo. Hoy, ya no es así: las marchas, las huelgas, los mitos y mitotes de los sindicatos a los que pertenecen los docentes han cambiado en el ánimo de la gente; el cariño por quienes imparten el conocimiento en las diferentes instituciones escolares ya es nimio.

Este grupo de la sociedad, al que se respetaba y admiraba, ahora se percibe de diferente manera. Hay enojo generalizado por la detección de los exorbitantes sueldos de algunos, de los derroches de sus líderes pero, sobre todas las cosas, de la falta de compromiso hacia los alumnos.

Muchos de los profesores no muestran amor por su carrera, menos aún les importan los estudiantes a quienes se deben; sin embargo, esto no ha importado para que se les aumenten sueldo y prebendas.

Entre este año y el pasado han tenido aumentos de más de 16 por ciento a su salario y no es que no se quiera que los maestros tengan un salario digno y que se siga dignificando. Quieren los gobiernos que burócratas, policías y el sector obrero se movilice en la calles para mejorar su ingreso?

La Reforma Educativa no ha limitado los excesos del gremio; sabemos de muchos maestros que en el Estado de México ganan más que el Presidente Enrique Peña, que cientos de plazas son de aviadores que jamás han impartido una clase.

A principios del mes de mayo los docentes del estado (estatales y federalesY esperaban con ansia su bono; muchos de ellos sin merecerlo. Cuando no llegó en su talón de pago, se le armó a los sindicatos y al gobierno, consecuentemente, pero no fue nada difícil que recapacitaran y que hay elecciones en 2015 para anunciar que les llegará la próxima quincena.

Una vez más vemos que el poder de una agrupación. Para el magisterio el bono es algo tradicional y se lo quisieron quitar sin explicación por delante. Gran error oficial!

Me pregunto qué pasaría si los maestros que dejan las aulas y marchan porque sus líderes se los piden, con el mismo ahínco tomaran los libros y aprendieran ortografía, para que en verdad pudieran enseñar correctamente a quienes el día de mañana manejarán los destinos de este país.

El gran miedo que los maestros tenían de que la Reforma Educativa pasara, el sin número de manifestaciones contrarias, en gran parte se debía a que en dicha reforma, se les exigen conocimientos, preparación, formación de carrera, cosas que en cualquier otro país del mundo son exigencias básicas para poder impartir clases. No son todos, hay quienes verdaderamente están comprometidos, pero parece que ante los ciudadanos pagan justos por pecadores.