La caja de pandora

¡Un buen policía!

Hace unos días envié mi carro al taller porque ya no prendía, me lo entregaron asegurándome que estaba reparado, fue mentira, otra vez se apagó y esta vez me dejó tirada a media calle; en esas estaba, eran como las 9 de la noche, cuando pasó la patrulla número 2118 que conduce el oficial Uriel Reyes Torres y me auxilió.

Primero trató de cargarle batería al carro pero como no prendió, le comenté que probablemente sus cables no servían, cerró su cofre y dijo que iría por otros cables, obvio no le creí, lo que pasó por mi mente fue que -ni para eso servían los policías de Toluca- me sorprendí mucho al verlo regresar y con gran entusiasmo intentar de nuevo que el cacharro funcionara.

Nada, nada y nada, por más que hizo el buen oficial mi carro no prendió, confieso que es la primera vez en mi vida que un gendarme me extiende su ayuda y alzo la voz para reiterarle mi agradecimiento, no solo por el auxilio fallido, más bien por el consuelo de saber que todavía hay buenos policías.

Quizás parezca una bobada, pero así como he denunciado en este espacio la corrupción, hoy le digo al oficial Reyes Torres, policía municipal de Toluca, GRACIAS por darme la esperanza de que la institución a la que pertenece le interesamos los ciudadanos, por hacerme sentir protegida, por devolverme un poco la confianza que me robaron sus compañeros y superiores.

El colmo: las estafas telefónicas siguen, abusan de la gente mayor, investigan la edad, les hablan, ponen a alguien al teléfono que les grita, la adrenalina desprendida del susto hace que esas señoras escuchen a sus hij@s o sobrinas y cedan a pagar la recompensa.

Tremenda estafa en la que al parecer están involucradas las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, porque no es lógico que se les de el número de cuenta al que demandan depositar por el supuesto secuestro, y la autoridad asegura que no se puede congelar la cuenta. Increíble pero cierto. Las autoridades son incompetentes para proteger a los más vulnerables. ¡Auxilio gobernador Eruviel Ávila Villegas!