La caja de pandora

Desarrollo urbano sustentable una prioridad

A través de los años hemos visto como, en el Estado de México, se van deteriorando los paisajes urbanos y, no solo eso, en la falta de servicios, o su deficiencia, pocas veces se analiza el por qué de esta situación a fondo.

Para controlar el crecimiento habitacional los ayuntamientos están facultados por su autonomía constitucional a determinar el suelo de sus municipios, por medio de la transferencia de funciones que les otorga la Secretaría de Desarrollo Urbano y Metropolitano.

Los usos de suelo indican, como su nombre lo dice, qué se puede o no construir en determinado espacio pero, lo que se plasma en el papel, muchas veces no se lleva a la práctica.

Ejemplo de ello son los asentamientos irregulares, conformados por personas que de manera anárquica construyen sus viviendas y, sin cumplir con ninguna obligación, demandan el derecho a servicios que no pagan y que las autoridades no habían contemplado, lo que trae por consecuencia la falta de agua, la saturación de los drenajes, las descargas de luz etc.

Para detener esta situación es necesario que la Fiscalía Especial para Fraccionadores Clandestinos, que depende de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), detenga esta situación, e impida o desaloje a las personas cuando llegan a ocupar un predio.

Hace unos días, el secretario de Desarrollo Urbano y Metropolitano, Alfredo Torres Martínez, mencionó que se habían detenido 18 autorizaciones de viviendas por no garantizar el abasto de agua. Esto indica que sí se puede frenar a los desarrolladores en aras de la sustentabilidad en los conjuntos urbanos. Luego entonces, qué o quién le impide a la PGJEM detener los asentamientos irregulares.

Los intereses son muchos, las personas significan votos y es con éstos que se ganan las elecciones y el poder, muestra clara de ello Antorcha Campesina, una organización que provoca asentamientos irregulares con sus agremiados.

La fórmula es fácil, los convencen de venderles a precio muy bajo un predio y ocuparlo, no importa si es un terreno agrícola, forestal o con cualquier otro uso, finalmente lo que menos respetan es la Ley, después presionan al gobierno con marchas que organizan con esos mismos agremiados amenazándoles de perder su patrimonio si no llegan a los plantones.

Tras la presión las autoridades ceden y terminan regularizando esas viviendas que en, su mayoría, son maltrechas y sin planeación. Así reciben los servicios que no fueron planeados para abastecer esas zonas y que causa que las personas que se establecieron dentro de la ley, que de forma regular pagan sus impuestos, tengan servicios deficientes, puesto que una red de agua que abastecería a 10 mil personas después del asentamiento irregular, termina abasteciendo a 15 o 20 mil y por supuesto se convierte en algo inservible.

Las consecuencias negativas de estos asentamientos van más allá, deterioran el paisaje urbano, por lo mismo que son personas acostumbradas a transgredir la ley, fomentan la anarquía y con esto la inseguridad.

En ningún país desarrollado, se dan los asentamientos irregulares y es entonces cuando se ve un desarrollo urbano sustentable que se crea gracias a la planeación y que sus autoridades no procrastinan ni se arredran para aplicar la Ley.