La caja de pandora

¿Culpables?.. ¡No!

El pasado 30 de junio elementos del Ejército mexicano mataron a 22 presuntos delincuentes, en una bodega ubicada a un kilómetro de la comunidad de San Pedro Limón, en el municipio de Tlatlaya, Estado de México, casi en el límite con Guerrero. La versión oficial, emitida ese mismo día por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), dice que los delincuentes atacaron primero a los militares que patrullaban la zona, que hubo un enfrentamiento entre ambos bandos y que los miembros del Ejército mataron a todos.

Un testigo anónimo entrevistado por los reporteros de AP dijo que oyó disparos y golpes durante casi dos horas la madrugada del 30 de junio.

Incluso el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, indicó el 1 de julio que "el Ejército en legítima defensa abatió a los delincuentes".

Ahora, dos meses más tarde, "Julia", testigo presencial del suceso y entrevistada por la revista Esquire, aseguró que fueron los soldados quienes dispararon primero y que los presuntos delincuentes respondieron; que sólo uno de los jóvenes murió en el enfrentamiento y que los demás se rindieron.

Tras estas declaraciones, anteayer fueron presentados a declarar ocho militares, quienes quedaron en prisión, según informó un comunicado de la Sedena.

Lamentable que, tras los testimonios de dos testigos presenciales de los hechos se haya considerado cierto tan sólo el segundo, el de "Julia", triste que se debilite de esa forma a una de las pocas instituciones que respetamos los mexicanos. Las 22 personas muertas se encontraban en un lugar delinquiendo.

Cierto es que los ciudadanos tenemos derechos, pero siempre y cuando éstos no transgredan los de terceros. Los 22 muertos no estaban haciendo dulces, todo apunta a que eran delincuentes, narcotraficantes, personas que dañaron a nuestra sociedad.

No es cuestión más que de justicia, unos, los soldados cumplían con su deber, proteger la integridad de los ciudadanos; otros, los trasgresores, que atacaban esa integridad.

Qué amargo que los medios de comunicación esta vez busquen justicia en dónde no la hay. Qué pena que las autoridades responsables sean incapaces de defender a quienes se sacrifican valerosamente ante la guerra que afecta con sustancias tóxicas a nuestros jóvenes.

Es en estos momentos, quien está al mando, debe defender a quienes entregan su vida por salvaguardar el bienestar de todos. Es ahora cuando debería quedar claro que quienes cometan crímenes no merecen pedir una justicia en la que no pensaron a la hora de secuestrar, robar, matar y ejercer el narcotráfico.

Me viene a la mente el video en el que un delincuente amenaza a un policía con un cuchillo y, éste, con todo y pistola huye del delincuente; las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos y la publicidad negativa de hechos de unos pocos debilitó totalmente el poder de la seguridad que deberían tener las policías del país.

Ahora van contra el Ejército. Señores, ¿si quienes deben de atrapar a los malos irán a la cárcel, entonces quiénes defenderán a los ciudadanos buenos y nobles?