Los "three" amigos buscan reencontrarse


Los gobernantes de América del Norte se reunirán mañana en Toluca para repasar logros y preocupaciones trilaterales, aunque sin perder de vista las aspiraciones e inquietudes más allá de sus fronteras, sobre todo en momentos en que los tres países miran a Asia para cerrar un acuerdo comercial.

La cita entre los presidentes de México y Estados Unidos, así como con el primer ministro de Canadá,  está programada sobre todo en clave de “integración” y “competitividad” económica, tema central de estos encuentros desde 2005.

Más aún cuando la séptima Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN) se celebra este año en momentos en que los tres países conmemoran el 20 aniversario del tratado de libre comercio que los unió, Tlcan o Nafta, y están enfrascados en negociar lo que muchos consideran el paso siguiente a su pacto trilateral, el Acuerdo de Asociación Transpacífica (TTP).

A 20 años del Tlcan, “la idea de ir más allá de Norteamérica ha sido retomada, lo que viene ahora es tejer juntos zonas de comercio en la zona del Pacífico”, afirman fuentes del gobierno de EU.

Ello sin olvidar los propios esfuerzos de integración económica, ya que por mucho que los gobiernos descarten “reabrir” el Tlcan, todos son conscientes de que faltan pasos por dar.

Más importante aún si mejorara la integración o relación entre los tres protagonistas, que están lejos de merecer el sobrenombre de three amigos, tres amigos, con que se denomina esta cita trilateral.

La cumbre de Toluca “parece ser un intento de volver a poner en marcha la conversación trilateral, pero no sucede lo mismo en términos de relaciones diplomáticas”, señala Duncan Wood, director del Instituto para México del laboratorio de ideas Wilson Center.

De acuerdo con él, las relaciones entre Canadá, EU y México se han definido más en modo bilateral, y en los últimos tiempos se han producido no pocas “tensiones” —escuchas de la agencia estadunidense NSA, la decisión sobre el oleoducto canadiense Keystone XL o los visados para Canadá— que han hecho más difícil el entendimiento a tres bandas.

Temas que, sin embargo, no estarán en la agenda oficial de Toluca.

Y pese a la preocupación expresada por Washington, la controversia por los grupos de autodefensa en Michoacán, “no va a ser un tema de la agenda trilateral”, como “tampoco el de la mariguana” a pesar de su legalización en algunas partes de EU y las conversaciones al respecto en la capital mexicana, añadió una fuente de la SRE, en un aparente intento de eliminar de la agenda los temas más incómodos.

¿De qué quieren hablar entonces este miércoles?

El tema central será cómo aumentar una “competitividad” en bloque, bajo la convicción de que “reforzar la competitividad norteamericana de forma integral refuerza nuestra posición en la economía global”, razona la Casa Blanca.

Aunque se han guardado mucho de detallar acuerdos concretos que se podrían anunciar en Toluca, fuentes tanto de EU como mexicanas coinciden en apuntar a algún tipo de entendimiento en materia, sobre todo, de “facilitación de la frontera”, donde aún se producen largas esperas burocráticas que retrasan mucho la vital zona comercial.

Así, podría haber algún tipo iniciativa para “facilitar” a nivel trilateral programas como el mexicano “viajero confiable”, así como proyectos de “armonización” de información comercial o planificación de transporte.

La educación, la energía, cambio climático y la cooperación que los tres países mantienen en materia de seguridad y desarrollo en Centroamérica ocupará también la agenda de un encuentro trilateral en el que se estrena Peña Nieto.

Una cita en la que el mandatario mexicano podrá además presentarse “a iguales” con sus partes de los gigantes industrializados, algo que podría servirle para promover su imagen tanto en el exterior como en México, donde no vive sus mejores horas de popularidad.