Revisando Cannes

1ª Revisión de películas

'LOS FANTASMAS DE ISMAEL'. Cinta inaugural, dirigida por Arnaud Desplechin, con las actuaciones de Charlotte Gainsbourg, Marion Cotillard y Mathieu Amalric. El grave problema es que no encuentra un género, pese a que sus actuaciones son muy buenas, la historia se tambalea entre el drama y la comedia, la realidad y la ficción, dejando a los personajes vacíos y desaprovechando un tema que ofrecía mucho más. No era la mejor cinta para abrir un festival en sus 70 años.

'SEA SORROW'. La actriz británica de 80 años Vanessa Redgrave, hace su debut como directora de un documental. Se le agradece el gran esfuerzo de presentar su trayectoria como activista en favor de los refugiados, pero termina por no tener nada nuevo que ofrecer. Las mejores imágenes son tomadas de la tv y al final no se logra el objetivo de conmover, mucho menos de concientizar.

'LOVELESS'. El cineasta ruso, Andrey Zvyagintsev, regresa después de Leviatán con Loveless. Un drama que retrata los egoísmos y enfrentamientos de una pareja que se está divorciando y la desaparición de su hijo de 12 años, mientras ocurren los trámites. De lo mejor hasta el momento. Amarga historia, buenas actuaciones, estupenda fotografía. Logra perturbarnos como espectadores, hasta el punto de salir con el estómago revuelto de la sala.

'WONDERSTRUCK'.  Muchos creyeron que en 2015 Todd Haynes ganaba la Palma de Oro con Carol. Ahora regresa a la competencia con la adaptación de un libro para niños. Aunque tiene buenas actuaciones, la cinta destaca no por su historia (que se va cayendo poco a poco), sino por la forma de filmar de Haynes. Una película en su mayoría muda que se desplaza entre 1927 y 1977 con la misma facilidad y sutileza que del blanco y negro al color, gracias a su edición y, sobre todo, a la música. Actúan Jaden Michael, Julianne Moore y Michelle Williams.