Revisando Cannes

Así vamos en la competencia

Voy a la mitad del día 9 y aún no he visto en la competencia oficial ésa película que no me pueda sacar de la cabeza, que emocione, que brote lágrimas, risas o que sea inolvidable.

Debo dejar en claro que la mayoría en la principal sección son buenas; sin embargo, creo que las expectativas en general estaban muy elevadas y los directores se han encargado de cumplir dándonos buen cine, pero no sus mejores trabajos.

Woody Allen parece que ya recupera el toque con Cafe Society. Ken Loach sigue con sus temas sociales, pero entrega I, Daniel Blake, con un final menor y un personaje secundario que le roba todo a su protagonista.

Hay tres películas de casi 3 horas; la alemana Toni Erdman, de Maren Ade es la que mejores comentarios ha recibido por parte de la prensa, pero confieso que no me atrapo su humor, ni historia. La segunda es la rumana Sieranevada, de Cristi Puiu que maneja el drama familiar en un micro departamento de una forma tan familiar que no se sintió tanto el tiempo. Finalmente el videoclip más largo de Cannes está en la estadunidense American Honey de la directora Andrea Arnold que pese a plantear muy bien su historia termina por ser repetitiva y agotadora. La francesa Nicole Garcia mostró Mal de pierres, donde el peso lo lleva Marion Cotillard de una forma intensa y muy bien, pero con un guión sin forma y mal cerrado. Jim Jarmoush y su película Paterson me gustó mucho, el estilo tranquilo y de personajes tan encontrados hacen que la cinta funcione muy bien.

La carrera por el Oscar parece que ya arrancó gracias a la cinta Loving, del Jeff Nichols. Basada en una historia real donde una pareja interracial es expulsada del estado de Virginia y su caso llega a la suprema corte. Después de unos premios sin nominaciones de afroamericanos, puede poner el dedo en renglón con sus actuaciones y obvia temática hollywoodesca.

La terrible decepción es Personal Shopper, del francés Olivier Assayas. Una cinta que le deja todo su peso a los hombros de la actriz Kristen Stewart, quien vuelve a demostrar sus limitaciones actorales. Un guión sin pies ni cabeza y que pretende viajar entre el suspenso y el drama de una forma tan torpe que hasta da risa. Aquí si me detengo, como ya escribí anteriormente en este espacio, Julieta de Pedro Almodóvar marca un regreso al estilo de Pedro antes de su fracaso en Los amantes pasajeros. La cinta es muy buena en todos sus sentidos, pero sigue sin igualar a Todo sobre mi madre. La sorpresa para mí ha sido Ma Rosa del filipino Brillante Mendoza. Por sus trabajos anteriores debo confesar que ni yo ni nadie esperábamos nada de él ni de su historia, es más, la alfombra de su gala ha sido la más vacía de todo el festival. Pues vaya sorpresa cuando vemos una historia bien armada, contada crudamente y con momentos tan conocidos en su corrupción que parecería que fuera mexicana. Los hermanos Dardenne presentaron La fille inconnue. Buena cinta a secas, un arranque interesante que se va desvaneciendo a la par del trabajo de su actriz Adéle Haenel, quien parece no puede con el peso de la película. Xavier Dolan parecía que tenía al mundo en sus manos, un elenco envidiable con Nathalie Baye, Vincent Cassel, Marion Cotillard, Léa Seydoux y Gaspar Ulliel. Sin embargo, la cinta no fue nada sorprendente, predecible, con un último acto que aún con su final metafórico no dejó satisfecho a nadie. Un buen trabajo es el de Christian Mungui con The Graduation. Donde vemos a un padre hacer todo lo posible porque su hija continúe sus estudios. Historia bien armada y actuada con un ritmo lento, pero con momentos muy bien logrados.