Negocios en Movimiento

De 5 pm a 8 am, mismo día

Son las 6:30 de la tarde, y todavía me falta trabajo que hacer. ¿Qué pasó? No me alcanzó el tiempo para cubrir mi jornada que es de 8 a 5. Reflexionaré un poco para ver dónde esta “la restricción”.

Ahora me encuentro en una llamada telefónica con un cliente, comencé a las 6 de la tarde, pues le pedí que la moviéramos 1:30, ya que el candidato que iba a entrevistar de 4 a 4:30 lo moví a las 5, porque el jefe de Recursos Humanos me llamó que quería ver un asunto urgente conmigo,  y accedí asistir a su oficina; la verdad que lo que me quería decir no representaba tanta prioridad y podía esperar hasta mañana.

A las 3:40 tuve un espacio libre de 20 minutos, los cuales aproveché para hacer 3 llamadas: una a un cliente para cerrar un pedido, otra al banco, y la última al vendedor para verificar las ventas del día.

A las 3 tuve una reunión con las demás gerencias de área, la junta fue muy productiva, finalizamos a las 3:40; a las 2 de la tarde me concentré en elaborar un reporte que tenía atrasado sobre los pronósticos de venta para el siguiente semestre, lo terminé al fin en 50 minutos, tuve 10 minutos libres; de 1 a 2 comí en el comedor de la empresa, socialicé un poco y tomé un breve descanso.

A las 12 recibí a un proveedor que debió haber llegado a las 11, me urgía hablar con él, por ello accedí a reunirme, y por esto me vi obligado a mover para el día de mañana la reunión que tendría con el área de producción de las 12 a la 1; a las 10 de la mañana me reuní con mis colaboradores, terminamos a las 10:55, la junta fue exitosa; a las 9 tuve una conferencia con un cliente potencial, “no llegamos a nada todavía”, finalizado a las 9:45. Tuve 15 minutos libres para tomarme un café con mi jefe y platicar prioridades del día y la semana.

De 8:15 a 9:00 revisé mi agenda, entró gente a mi oficina y no puede avanzar mucho al respecto, solo leí y respondí algunos correos, la mayoría no importantes, solo algunos valieron la pena.

Llegué 15 minutos tarde al trabajo ¡qué mal! ¿Dónde estuvieron las restricciones?, ¿Dónde estuvo mi asertividad?, ¿mi análisis de prioridades?, ¿Perdí mucho tiempo a causa de otros?, ¿Qué hare mañana? La junta con producción me retrasará de nuevo toda mi agenda.