Negocios en Movimiento

“Palabra de honor”

Te doy mi palabra de honor que la semana que entra te pago!”; “pero… ¡Llevas 6 meses que me dices lo mismo…!” “Le prometo, señor, que ya falta poco para finalizar el trabajo; aunque le pido una disculpa por el mes de retraso, estoy consciente!”; “Señor González, su compañía no sirve. Aunque sea una marca de prestigio, mi refrigerador no ha podido operar correctamente”; “le prometo, señora Camacho, que mañana voy a su casa, y espero quede arreglado; aunque no represento a la marca, me las conozco todas muy bien, confíe en mí”; “¡No, joven, pues no me salieron las cuentas bien; con $ 2,000 pesitos más queda su auto como nuevo”; “pero ya le dado $10,000, y siempre me pide más dinero!”; “Oralia, ¿me podrías regresar el libro que te presté hace dos años? Lo necesito, me urge”; “híjole, fíjate que se lo presté a un sobrino y me apena, pero lo perdió, pero te lo pago, no te preocupes. Mil disculpas!”; “oiga compadre, ¿ya dio de baja el auto que le vendí hace dos años?”; “no he tenido tiempo. Pero ya merito”.

La cultura en la que nacimos en donde   “lo prometido es deuda”, es tiempo de que la entendamos; las deudas mucha gente no las paga, simplemente porque no tienen palabra. Sí, señores, me refiero a “la palabra de honor”, porque realmente debería de decir el dicho “lo prometido es cumplido”, o ¿no es así? Hemos sufrido mucho por ese vicio cultural, por ello en la vida moderna y las nuevas generaciones deben de hacer sus compromisos a través de “un contrato”, esta es una figura legal, y no tiene mucho chiste elaborarlo, se compone de cinco partes principalmente:

1. Mencionar de qué contrato se trata: de trabajo, de renta de casas, de préstamo de dinero o de algo material, etc.

2. Reconocer las partes: aquí solo se dice quién es quién, de las partes que lo celebran; es decir, ¿Quién es el que da el servicio? Y ¿y quién lo acepta?

3. Definir las cláusulas: ¡el corazón de todo contrato! Porque es  donde se dice a detalle a qué se compromete cada una de las partes, ¡muy a detalle! Aunque sean muchas,  sería lo mejor.

4. Fecha de duración: cuándo inicia y cuándo termina el contrato, no olvidar indicar la fecha en que se firmara.

5. Firmas: para formalizarlo, debe de estar firmado por las partes, con todo y su nombre completo, más dos testigos imparciales.

Y es todo señores, así de sencillo. Con este simple documento, se solucionan muchos de los conflictos que se generan en las empresas. ¡Les doy mi palara de honor!