Negocios en Movimiento

Llegó la Navidad; ¿por qué desacelerar?

Para muchos negocios estas épocas navideñas son grandiosas, porque incrementar sus ventas probablemente desde un 20% hasta un 300%, y es el momento de ponerse todos a trabajar, prepararse con anterioridad para tener los suficientes inventarios y así ofrecer a los clientes lo que más deseas y satisfacer su necesidades propias de estos tiempos.

Pero existen empresas que por años de tradición piensan que es el momento de DESACELERAR, es decir: bajar inventarios, otorgarles vacaciones a  su personal, en algunos casos incluso cerrar las puerta de sus negocios, y ponerse a pensar en qué van a hacer para comenzar el siguiente año con fuerza para que les vaya bien durante 11 meses. ¡Sí! Porque le restaron uno que abarca desde el 12 de diciembre hasta el 6 de enero, “el famoso puente “Guadalupe–Reyes”. Increíble, ¿no? Pues muchos piensan que es lo más correcto de hacer.

Creo que este es un paradigma que va contra querer salir realmente adelante en una economía que necesita de mucho más esfuerzo del que estamos haciendo, tanto los comercios como las empresas manufactureras, los hoteles, los bancos, las agencias de autos; cualquier tipo de negocio, no tienen pretexto para parar en este mes, y ponernos a contemplar cómo otros países avanzan a pasos agigantados en comparación con nosotros.

¿Cuándo cambiaremos realmente de fondo?¿Recuerdan que el año pasado por estas fechas escribí un artículo sugiriéndoles que elaboraran las metas para este año, además de sus presupuestos para darles vida a estas?, ¿cómo van con este proceso? Pues en enero será tiempo de evaluar los resultados obtenidos, espero que sean buenos; pero no le resten un mes a su tiempo de productividad en sus negocios, ¡al contrario! Aprovechen lo más que sea posible para incrementar las ventas, o la fabricación de productos y de esta manera puedan aspirar a obtener más ganancias.

¿A quién no le gusta tener utilidades? Diseñen su estructura organizacional para que cumpla con este cometido, y se logre un equilibrio; pero no se olviden que tienen una empresa, y a esta le deben mucho. ¡No la frenen! Aceleren su velocidad para ser más prósperos y competitivos, pongamos en dinámica todos los recursos con que contamos, para no quejarse luego de que las cosas van mal. ¡Les deseo una Feliz Navidad muy movida; pongámonos a trabajar!