Negocios en Movimiento

“Encadenados”

El proveedor le vende al cliente, y este le vende a otro cliente, convirtiéndose en proveedor claro está, y él, le venderá a otro, que probablemente alguien le comprara  también, hasta llegar al comprador final que no necesariamente será el “consumidor del producto y/o el servicio”, convirtiéndose  este proceso en la famosa “cadena de suministros”, a veces corta en ocasiones muy larga, impactando  como consecuencia el costo que se le va agregando, cuando el producto y/o servicio pasa de mano a mano, pues todos quieren tener ganancias, es lógico, repercutiendo al “eslabón final de la cadena”, que por lo general está dispuesto a pagar por sus requerimientos y necesidades, o simplemente por obtener un satisfactor o placer.

El cuestionamiento en este ejercicio en donde se van atando todos los eslabones, es ¿qué tan conveniente es que cada vez que finaliza el contrato entre el proveedor y el cliente, este último requiera hacer por lo menos 3 cotizaciones, para quedarse con el mejor?, ¿no sería más práctico seguir con el mismo, y simplemente renovar el contrato, incrementándole la inflación solamente?, muchos opinan que esta práctica no es buena, pues los proveedores toman ventaja de ella y comienzan a confiarse de que tienen seguro el contrato y en consecuencia empiezan a abusar de su cliente, aumentando sus precios hasta las nubes, haciéndole perder dinero a todos los que se eslabonan en esa cadena,  que siempre le ha sido fiel, y el aprovechando la oportunidad para hacerse rico a sus expensas.

Pero por lo contrario, al estar cambiando de proveedor, a veces este no es el mejor, pues tiene grandes fallas como; la falta de inventario, la calidad del producto y/o servicio es mala, pero eso si barata, los dueños o administradores no son confiables en su ética profesional, tienen pasados cuestionables, y simplemente no son de fiar, al final de este proceso, el cliente comienza a perder más dinero de que lo imagino,  y en la mayoría de las ocasiones regresan con sus antiguos proveedores, que les vuelven a jurar lealtad ¡y que nunca más lo volverán hacer!.

¿Porque no hacer un matrimonio a largo plazo en donde todos ganen y sea fructífero para toda la cadena?, y en donde cliente ¡sea el mayor beneficiario!.