Negocios en Movimiento

Cocodrilos sonrientes

Siempre que hablamos de Cocodrilos nos referimos a ellos como los más feroces y malignos reptiles de los pantanos aunque en verdad no lo son. 

Como todo ser vivo se tienen que alimentar y si le adicionamos que tiene un aspecto no muy agradable, entonces hemos creado un “monstruo imaginario”. 

Pero, ¿existen cocodrilos en los negocios?, ¡claro que sí! Comencemos hablando de los grandes emporios corporativos internacionales que cuando entran a un país lo primero que quieren hacer es devorarse a la que será su competencia ya sea fuerte o débil de alguna manera lo lograran, marcando su territorio casi desde un inicio.

Y ¿qué pasa con las poderosas empresas nacionales? también querrán acabar o tragarse vivos a todo aquel que venda o fabrique lo mismo que ellas, porque desearán ser los únicos y exclusivos en el mercado, aunque estén prohibidas las prácticas monopólicas.

Y ¿qué sucede con aquellas gigantes compañías que quieren todo para ellas y que desean a toda cuesta dominar y controlar los mercados económicos? ¡de seguro tienen un apetito sin freno! Aunque entre los dueños y directivos que las representan se sonrían y tengan aparentes afectos y compartan aficiones, de seguro al rato se comerán entre sí, solo faltaría que sean caníbales, práctica que sería el colmo de los colmos.

Ahora bien dentro de las organizaciones, también abundan estos reptiles tan espantosos.

Por ejemplo, aquellos que a través de conducirse con tanta amabilidad hacia las personas, lo que en verdad buscan es comerse al jefe para quedarse en su posición o espantar a sus colegas con el petate del muerto para tomar el  control de la situación o mover el agua para que los más débiles salgan corriendo y crear condiciones de pavor y caos que los favorezcan.

O los que hablan más de su compañía y del jefe y que aparentan ser unas dulces “ovejitas”,  ah qué feos son estos cocodrilos  ¿no? Además, deambulan siempre de manera tranquila y mostrando una sonrisa para dar confianza, por eso son difíciles de identificar y podemos ser presa fácil, hay que analizar muy bien a las personas previas a la contratación, asegurarse que se apeguen a los valores y principios de la empresa, de esta manera se podrá tener más confiabilidad de tener al personal justo a la cultura organizacional.

¡Cuídense de sus relaciones y amistades aparentes! si no, ¡se los van a comer!