Negocios en Movimiento

Cara a cara

La internet nos ha traído grandes beneficios tanto para el desarrollo y optimización de labores en nuestros trabajos y vida profesional, como en la vida cotidiana y personal.

Uno de las herramientas que la mayoría de la gente utiliza en este maravilloso mundo virtual, son “las redes sociales”, para conocer cientos o miles de personas a través de ellas, ya sea para socializar, divertirse y entrenarse, o bien buscar una relación que le pueda traer un nuevo empleo, o enriquecer su estatus actual profesional. Esto me parece excelente y creo que ¡es bueno, sin duda!

Pero nos hemos puesto a pensar, cuántas de este “sinnúmero” de relaciones, ¿realmente conocemos, cara a cara? Hagan cuentas, y si estas son más de 20 contactos, ¡los felicito! Aunque sería un número pobre de una red social que tiene un valor significativo, ¿no? Pues si consideramos que podríamos tener 1 mil contactos, el número se quedaría muy corto, y si así fuese, estas 20 relaciones personales, ¿son útiles para nuestro desarrollo profesional? De igual manera si la respuesta es positiva, entonces no estamos haciendo las cosas tan mal, pero en la mayoría de los casos, ¡no es así! Simplemente son relaciones casuales y muy temporales. ¿Por qué será? Creo que no estamos explotando al máximo el uso de estas redes y solo las usamos para divertirnos la mayoría de las ocasiones.

Hoy en día se habla de las “redes sociales personales”, pero enfocadas a fortalecer el desempeño del puesto que ocupamos o del negocio que tenemos; estas redes, solo se dan teniendo una relación “CARA A CARA”, no hay otra manera, y son las redes que forman “EL CAPITAL SOCIAL” que nos enriquece como profesionistas; sin él estamos vacíos y casi muertos, pues no tendremos qué ofrecer a la compañía que nos contrate o en nuestro negocio, para resolver las situaciones que se nos presenten de manera ágil, oportuna y eficiente.

Es un complemento sólido a los conocimientos, experiencias, habilidades y competencias que tenemos; sin estas redes sociales, solo ofrecemos la mitad de lo que otros podrían dar. Si traen en su portafolio una plataforma amplia y rica de sus relaciones, y que con ellas pueden hacer maravillas en su trabajo, esta ecuación se resume en dos partes: el perfil del puesto + el capital social = “EL PROFESIONISTA ACTUAL DEL SIGLO XXI”. Ponte a trabajar en formar tu capital social, cuesta mucho tiempo, dinero, esfuerzo y pasión por las relaciones humanas de verdad, no virtuales.