Negocios en Movimiento

Caducidad

Todo en la vida tiene un tiempo de caducidad, lo interesante sería analizarlo desde las siguientes perspectivas. Primero, ¿quién establece este periodo? Segundo, ¿forzosamente tiene que caducar? Y tercero, ¿existe algo que pueda detener o alargar el tiempo en este proceso de descomposición?

En cuanto a quién establece el tiempo de caducidad, de un producto, servicio o proceso, creo que el que manda aquí en definitiva es “el cliente”. Es él quien decide principalmente, si continúa comprándolo y consumiéndolo o no; pero también los tiempos de durabilidad los tienen los procesos, tales como las instalaciones de la empresa, el mobiliario, el diseño actual de la imagen, la tecnología,  los modelos de administración de negocios, y las tendencias que el mundo de las empresas van creando para cada época, como la de la calidad total, las organizaciones esbeltas, la multihabilidad o la administración efectiva del mantenimiento, así como el sinnúmero de certificaciones que las empresas hoy tienen o buscan obtener porque alguien se las solicita, o simplemente por querer alcanzar un estatus ante su mercado, todos estas tendencias, las van originando los productores y los clientes y obviamente tendrán un tiempo de caducidad muy limitado posiblemente en una década o menos, pasen a la historia.

Los procesos no forzosamente deben caducar, sobre todo si el producto y/o servicio que tiene una esencia poderosa, no morirá fácilmente. Por ejemplo: la corbata, los zapatos, el reloj de pulsera, los focos, los detergentes y miles de productos más con estas características, siguen siendo los mismos prácticamente desde que se inventaron hace cientos o miles de años; lo que ha cambiado posiblemente en algunos de ellos, es el empaque, los colores, o el mecanismo para que funcionen, pero en esencia siguen siendo necesarios para el cliente y de seguro permanecerán mucho tiempo entre nosotros.

Los productos tecnológicos son “efímeros”, porque otro mejor los saca del mercado en días, y los clientes reaccionan al ritmo de esta tendencia y gastan su dinero por andar a la moda, pero de seguro esta tendencia algún día desaparecerá.

En cuanto a la tecnología de la información para el bien de las organizaciones, deben adaptarse a ella, pues los mercados están ávidos de la velocidad de respuesta en obtener sus producto y servicios al menor tiempo, de manera automatizada y al menor  costo posible.

Los clientes son los únicos que pueden detener o alargar el tiempo de que una empresa muera o no; veamos qué ha pasado con las empresas que llevan más de mil años en el mercado. ¿Por qué no han caducado?