Negocios en Movimiento

“Basurita bajo la alfombra”

¡Apúrate Carlos, el cliente llegará en 5 minutos!, no te angusties, ya prepare la cotización, y da el número que desea ver, de seguro nos comprará el equipo, y ¿Dónde están los 2 mantenimientos por garantía que incluye por parte del fabricante?, deja que él lo solicite, pero si nos lo pide, perderemos, podemos arriesgarnos ¿no?; Enrique, ¿porque estas colocando un cable de diferente especificación?, dañarás el equipo, es que es mucho más barato, funcionará vas a ver; pondremos una pintura de bajo precio, ya cuando se descarapele veremos qué hacer; la fábrica está muy limpia, ¡felicidades!, le dice Gerardo el cliente principal de Gustavo quien es el director del plantel, gracias, hacemos nuestro mejor esfuerzo, para servirle a ustedes y ofrecerles nuestra mejor calidad,  le responde, cuando Gerardo se retira, Claudio el Gerente de mantenimiento le dice a Gustavo, ¿y…ahora, cómo sacaremos el polvo de las partes de abajo los tanques?, y ¿la basura que escondimos bajo las rendijas?, ¡nos costará mucho!; Felicia, ¿no pagamos otra vez los moratorios de los impuestos que debemos, cada mes se van acumulando más y más, ¿Qué haremos?, ya veremos el próximo mes, nos hace falta ese dinero, ¡hay tiempo!; van 3 veces que el cliente viene a preguntar por su equipo, me apena el decirle que ya casi esta, ¿Cuándo estará reparado?, dile que en 2 días, ya regreso el cuente pero con una demanda reclamando su computadora y a devolución del dinero que nos pagó por adelantado del 50%.

¡Bueno!, y así podríamos contar muchos ejemplos por el estilo, basados en la cultura de “esconder esa basurita debajo de la alfombra” que en el momento la consideramos insignificante, y que nos sacará de los apuros inminentes, pero que al final se los aseguro nos costará muy caro, pues esa basurita se convertirá en una BASUROTA, que se nos dificultará limpiar y tirar, costando mucho dinero no solo el deshacerse de ella, sino recuperar la imagen, si, ¡es que se tiene!, pagar las deudas y los intereses por mora, además de recuperar la credibilidad y confianza de los clientes, la basurita bajo la alfombra, es engañar al cliente de lo ineficiente que se es y de la desvalorada ética que se tiene, solo retarda un poco el que se percate de ello, pero una vez que lo descubre, no solo se pierde como cliente, sino se puede perder incluso el negocio mismo, dejando una “huella imborrable”, que los mercados y el entorno no olvidarán jamás, ¡sigan escondiendo esa basurita, al fin que nadie se da cuenta!.