Último Round

La soledad de los maestros

Los maestros disidentes han quedado solos en su lucha. Este hecho, aunque muchos se nieguen a creerlo, resulta terrible para el pueblo mexicano.


En los últimos años, el magisterio se olvidó de sumar simpatías entre los ciudadanos, error que ahora le cuesta bastante. Poco hicieron los docentes para contrarrestar la embestida mediática. Por ello, en este momento no encuentran la solidaridad que necesitan para hacer retroceder al Estado mexicano en su intento por mermar la fuerza de sus sindicatos –en el caso del SNTE, el más poderoso de Latinoamérica-.


Parece que las noticias de desprestigio contra los profesores, sobre todo contra aquellos inconformes, tuvieron resultado. ¿Cuántos mexicanos comentan que en lugar de andar tomando calles, los maestros deberían ponerse a trabajar?


El magisterio no solo ha sido abandonado por la sociedad mexicana; se ha abandonado a sí mismo. El encarcelamiento de la lideresa Elba Esther Gordillo Morales, a principios de sexenio, provocó no solo la desarticulación del sindicato sino miedo entre aquellos que se opusieran a las reformas.


La amenaza del Estado fue arriesgada: esto le puede pasar a cualquiera, a cualquier líder que resulte incómodo y, con más razón, a cualquier ciudadano opositor al gobierno. Gordillo Morales, aunque está bastante alejada de la santidad, es un preso político más en este país.  


Con esta fórmula –una propaganda efectiva y el encarcelamiento de los liderazgos- el gobierno ha podido enfrentar a la “unión” de trabajadores más numerosa de Latinoamérica. La afrenta llegó disfrazada de reforma educativa. Ahora, los maestros no decidirán sobre la entrega y permanencia de las plazas de trabajo. Con la evaluación, el gobierno tendrá mayor injerencia en este asunto.


Y en esta lucha contra el gobierno, la disidencia magisterial quedó sola. ¿Por qué habría de interesarle esta lucha a un ama de casa, a un abogado, a una contadora, a un albañil, a un planeador de producción, a un soldado…?  


Los maestros –junto a empleados de la CFE o Pemex- eran el ejemplo viviente para los trabajadores mexicanos de que se puede tener un trabajo bien remunerado, con seguridad social, vacaciones, aguinaldo, una jubilación digna…


Si los maestros pierden la lucha, será una derrota para el pueblo.


@Sergomezv