Último Round

Somos polvo, polvo de estrellas

En Cosmos, la serie televisiva de los años 80, el divulgador científico Carl Sagan explica que los elementos de este planeta, excepto el hidrógeno y algo de helio fueron cocinados en una “alquimia estelar” hace miles de millones de años. Dice que “el nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra sangre, el carbono de nuestras tartas de manzana se hicieron en los interiores de estrellas en proceso de colapso”. En resumen, somos polvo de estrellas.

Mi hermano, que algo debe de saber de eso, me escribe desde un paraíso oaxaqueño: “tú estás hecho de polvo de estrellas”. También el músico neoyorquino Moby está consciente de ello cuando canta We are all made of stars (Todos estamos hechos de estrellas).

Y yo les creo porque soy un romántico en el sentido más romántico de la palabra. También le creo al teólogo de la Liberación, Ernesto Cardenal cuando en su Canto Cósmico dice: “¿Qué hay en una estrella? Nosotros mismos. / Todos los elementos de nuestro cuerpo y del planeta / estuvieron en las entrañas de una estrella. / Somos polvo de estrellas”.

El cantautor uruguayo Jorge Drexler, quien conoce el poema de Cardenal, tiene una canción intitulada Polvo de estrellas. Ahí, sostiene que nuestro origen estelar hace que una vida valga lo que vale un sol.

¿Por qué abordar este tipo de temas en la columna de un periódico?.. Sin duda, le falta filosofía a la política. Sucede que los problemas políticos también son problemas humanos. Hemos sido incapaces, por ejemplo, de lograr que nos gobiernen quienes entienden la conexión entre las personas y entre estas y el Cosmos. La visión de gran parte de los políticos no llega a tanto a pesar de que también –lo dice Sagan, Moby, Cardenal, Drexler y mi hermano Mario- son polvo de estrellas. El mismo polvo, todos.

Concluye Sagan: “somos la encarnación local del Cosmos que ha crecido hasta tener conciencia de sí. Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas; conjuntos organizados de decenas de miles de billones de billones de átomos que consideran la evolución de los átomos y rastrean el largo camino a través del cual llegó a surgir la conciencia, por lo menos aquí. Nosotros hablamos en nombre de la Tierra. Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos”.

@sergomezv