Último Round

El pasado como catapulta


Me reclamó, en broma, que el apodo que le puse en secundaria había cruzado el Atlántico, lo alcanzó en España y ahí se instaló, justo donde la idea de una vida completamente diferente tomaba forma. Sería una vida distinta pero él tendría el mismo sobrenombre.

Ya se me quedó, me dijo con esa sonrisa enorme que había encendido la inspiración para inventarle el mote durante un entrenamiento de basquetbol. Ya se me quedó, repitió con el mismo gesto de siempre. Hace tiempo que no lo veía pero de todas formas lo hubiera reconocido. Esa cara no se olvida. Supe que el apodo había sobrevivido hasta 2014 porque me lo topé en una fiesta de Año Nuevo. Le devolví la sonrisa y nos dimos el abrazo.

El pasado es una sombra: inseparable, terca, huidiza, constituye un trazo de lo que somos y de lo que no pero también es una base para reconstruirnos. La evolución de las especies descansa en este principio. Nuestros pulgares jamás se hubieran colocado en oposición sin la información que, como especie, fuimos adquiriendo a lo largo de miles de años. Algo debemos de aprender de lo vivido.

Otro ejemplo de reconstrucción está en la piel. Las células de la epidermis viven menos de dos semanas; son sustituidas por otras casi idénticas. De ahí que una herida leve desaparece a los pocos días. Se trata de una reposición continua. Tendrían que morir cientos de generaciones de células para darnos cuenta que las copias se han ido arrugando. Las grandes transformaciones tardan.

A Charlie Chaplin se le atribuye –antes que a John Lennon- haber dicho que era más famoso que Jesucristo. Quizá lo era. Charlot, el vagabundo que interpretaba, había cautivado a millones de personas en todo el mundo. ¿Cómo nació el personaje? Años antes de convertirse en millonario y en el hombre más conocido del planeta, el adolescente Charles Spencer Chaplin quedó sin casa. Su madre había sido internada en un manicomio y su medio hermano, Sidney, trabajaba en un barco. Chaplin en realidad fue vagabundo. Los villanos de los filmes que rodaría en Estados Unidos emergerían de aquella época en Londres: el hambre y la persecución. El genio de Chaplin convirtió su pasado en una obra maestra.

¿A qué viene este discurso?.. Un país que ha sido despojado puede encontrar en estas líneas una esperanza. A los optimistas, nos gusta pensar que, a pesar de todo, la reconstrucción sigue ahí como la sonrisa de mi cuate el Happy Face.

@sergomezv