Último Round

Un país en repechaje

De repente, todo es futbol. Te das cuenta que el planeta redondo, el de César Vallejo, es un dado roído que rueda y rueda hacia el hueco de la inmensa sepultura. Ahí, donde la red de la portería se retuerce aterrada con las caricias perversas del balón, el gran villano de la historia nuestra.

El futbol todo lo abarca. Lo sabes. La pantalla de la televisión se quiebra en dos, porque allá, bajo la lluvia terca que cae en San José no hay mucho qué ver. Y todavía allá, en otro sitio llamado Panamá, falta que el árbitro pite el final.

La tirada es irle a Costa Rica. Apostar que Panamá dejará en ridículo a Estados Unidos. Que Honduras golea. En fin, que no habrá futbol mexicano en Brasil. Si algo merece la Selección y los proxenetas que la poseen, son al menos dos mil 222 caracteres anegados de pesimismo. Y tú estás seguro de ello.

No es que alguien merezca tu odio sino que debes ser oposición. No como el regente o como los dirigentes del partido del regente o como los granaderos del regente. Como ellos, jamás. Pero de qué hablo, si ahora, todo es futbol.

Y como el futbol todo lo contamina, es que estás hoy aquí, de vuelta al partido contra Costa Rica. Mientras los opinadores del deporte escupen los nombres de los culpables –todos, excepto las televisoras, por supuesto- es momento de pasar la saliva que has fermentado en el paladar desde que sabes que México puede quedarse fuera de la Copa del Mundo. Esa pasta amarga es tu manjar de victoria; si El Tri se queda en el camino, sabes que no habrá cortina de humo para que el país abra los ojos. Sueñas con despertar. A pesar de que falta el tiempo de compensación.

Por eso acá, en el cuarto, donde el calor humilla al ventilador de techo, sacas valor para celebrar los goles de los ticos en la cara de tíos, del hermano, de papá y mamá. Resulta extraño conseguir la afonía tras el gol extranjero. Por fin, no vamos al mundial. Cantadito: no vamos al mundial, no vamos al mundial.

Pero Estados Unidos, acostumbrado, mete su nariz aguileña y dos goles a los panameños de último minuto. Ahora, Nueva Zelanda será el distractor de este país aletargado por el futbol. Todo será futbol.

La vida es injusta, lo sabes, porque en realidad este país no soporta repechajes.

@Sergomezv