Último Round

En manos de un Bush

Los presidentes de Cuba y de Estados Unidos, por separado pero de manera simultánea, darán a conocer la noticia: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.Raúl Castro y Barack Obama sostendrán una conversación telefónica para poner los puntos sobre las íes en sus respectivos mensajes. Canadá y el Vaticano mediarán para llegar a ese punto.Como arranque de la normalización de las relaciones, ambos países abrirán las rejas de sus cárceles. Así, ocurrirá la liberación de aquellos presos por los que intervinieron de manera insistente tanto La Habana como Washington. Héroes en su tierra y villanos en territorio ajeno, el retorno de estos personajes será una de las escenas elegidas para lo que quedará anunciado como una nueva etapa en la geopolítica.Un guiño apenas por parte del imperio más grande que se ha erigido en la historia de la humanidad y una pequeña isla que ha sabido ser, precisamente, una isla en muchos aspectos.El anuncio que darán a conocer La Habana y Washington será adjetivado, no solo por la prensa sino también por ciudadanos y gobiernos, como histórico.Pero, para que esto suceda, tendrán que pasar muchas cosas: los demócratas pierden terreno en el Congreso de Estados Unidos. La popularidad del presidente parece no solo estar estancada sino ir hacia abajo. El plan de seguridad social de Obama, conocido como Obamacare, no trajo consigo los votos esperados. Los demócratas ven cada vez más lejana la reelección.  Por el otro lado, el bando republicano ha aprendido a ganar los votos que pierden los demócratas. El bipartidismo en Estados Unidos se inclina aun más hacia la derecha. El camino a la Casa blanca en 2016 luce despejado para los opositores.Solo hay un reto: ganar la simpatía de los votantes latinos. Y los republicanos tienen su carta: Jeb Bush.Desconocen que Obama también tomará previsiones: la normalización de relaciones diplomáticas con Cuba.Florida, bastión de Jeb Bush –hijo y hermano de los expresidentes- es también un bastión del voto latino, que ha aplaudido la decisión presidencial.Con esta óptica, parece que el acercamiento de Estados Unidos con Cuba solo tendrá fines electorales.Dado a conocer el restablecimiento de la comunicación hacia la isla, Raúl Castro, viejo lobo de mar, advertirá: “esto no quiere decir que lo principal se haya resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero que provoca enormes daños humanos y económicos a nuestro país debe cesar”.El futuro de Latinoamérica está en manos de los latinoamericanos. Pero también en manos de Obama. O quizá, de nueva cuenta, de un Bush.


Sergio Gómez/@sergomezv