Último Round

Quién se lleva a Mamadú

Quién se lleva a Mamadú, pregunta Luna con su vocecilla curiosa de cuatro años. Así le llama a su amigo porque decir Mahamadou es complicado. Así que, desde el asientito empotrado en la plaza trasera de un coche, pregunta por Mamadú, que quién se lo lleva.

El hombre tenía solo veintitantos años cuando dejó Los salones de clase en África donde, según cuenta él mismo, daba clases de Geografía e Historia. Los mapas que debió mostrar a sus alumnos indican que arriba del Continente Negro, en un lugar llamado Europa, hay más oportunidades. Dónde más sino hacia el Norte se dirigen esos sueños. Siempre hacia el Norte.

Eso fue en los 90. Mamadú ahora tiene 43 años. En Catalunya, donde trabajaba como barrendero, conoció a la niña. No solo es amigo de Luna sino de toda la familia: de mamá Virginia, de la Yaya Lola y de los tíos abuelos que ocupan, sin avisar a los dueños, el departamento contiguo.

A un lado de la pequeña, el corpulento senegalés parece un gigante. Sus enormes brazos le dan vueltas al cuerpecito de Luna cuando se despide con un abrazo. Ahora que ha terminado la visita, la manita de Luna y la suya se agitan, una desde adentro del coche en movimiento; la otra, en la banqueta del modesto departamento en Malgrat de Mar. Ha siso una noche fría y nublada.

Mamadú cuenta que en su casa, allá en Senegal, viven 33 personas, que casi todas dependen de él porque le tocó la suerte de ser el mayor de los hijos. Resulta bastante difícil ahora que se ha quedado sin trabajo.

Si de España no llegan los euros, a España llegan los reclamos. Es que su mujer no puede comprar nuevos velos, es que a los tres hijos no les llega lo de antes.

Entonces, Mamadú se la pasa caminando de aquí para allá para ver si se le ocurre cómo conseguir una faena, que así le dicen a la chamba por estos lados.

Pero eso sí, dice Virginia, cuando sean las elecciones el alcalde se llevará a Mamadú para que lo acompañe en la campaña casa por casa.   

Qué injustos son los países que se aprovechan de los más débiles para tener mano de obra barata. Qué injusta es Europa con los africanos. Y los gringos con los latinoamericanos. Qué injustas son las naciones y los hombres y la vida.

Quién se lleva a Mamadú, pregunta Luna. Quién se lleva a su amigo. Y el silencio resulta incómodo porque cómo le explicas a una niña de cuatro años que quien se lleva a Mamadú es la chingada.


Sergio Gómez Villarreal      twitter: @sergomezv