Último Round

El jicote aguamielero y las clases sociales

El jicote aguamielero, según Cri Cri, era un bicho humilde, barrigón, prieto y bigotón. Era, digamos, un insecto del montón.

En cambio, la abeja… uh, la abeja reina era otra cosa. Le tocó nacer en la high society.

Aunque, cabe aclarar, dice Francisco Gabilondo Soler que la abeja se las daba de haber entrado a la nobleza por ser bonita.A lo que voy es que, sí, efectivamente, ha de haber estado bien chula la condenada abeja porque al mentado jicote –que es una avispa prieta como guacamole de tres días- le dio por tirarle los perros o, como diría el cantautor, a pedirle su corazón.Ah, jicote tan menso. Nada más a él se le ocurre. Con esas fachas, con ese color de piel, con ese código postal y tratar de ligarse a la Kate Middleton del panal… Qué cosa.

El caso es que al ser bateado épicamente, el jicote solo atinó en decir: “Leí que éramos iguales asegún la Constitución. La sociedad sin clases la creí pero ya veo que no”.

La realidad le cayó de sopetón al jicote.Le faltaba conocer algo de historia, de cómo se inventaron las leyes cuando un rey se metió en camisa de once varas y entonces decidió prometerles garantías a sus súbditos con tal de que lo defendieran. Pero, al final de cuentas y al final de la guerra, el rey siguió siendo el rey.Si el jicote hubiera entendido estas cosas, sería otra historia.

No hubiera ido a declararle su amor a la abeja pero le faltó conocer la visión de los ilustrados franceses, esa en la que según ellos, el Estado se creó para defender al Hombre del Hombre. O a los insectos de los insectos para tropicalizar estas ideas.Al jicote le faltó aprender cómo, luego de un tiempito, los ilustrados se preguntaron, quién defiende al Hombre del Estado y cómo inventaron la división de poderes.

Eso le faltó conocer al jicote pero también aquello de que es una mentira que el poder está dividido porque es uno solo, sí, y quien lo ostenta no es el Ejecutivo ni el Legislativo ni el Judicial ni el cuarto poder que son los Medios de Comunicación.

No, señor, quien ostenta el poder, único e indivisible, es el Capital.Pero, para no marear tanto al jicote de Cri Cri con teoría sociopolítica, solo le diría que, efectivamente, como él canta, “asegún las leyes del país, aquí todos son igual”. Sí, jicote aguamielero, todos somos iguales pero algunos son más iguales que otros.


Sergio Gómez


twitter: @Sergomezv