Último Round

La frutsicracia mexicana

Confiamos demasiado en la democracia. Mejor dicho, confiamos demasiado en eso que llamamos democracia. Es uno de los errores más grandes de la humanidad. Ese y el haber inventado el capuchino ¡frío! ¡Con leche deslactosada y con café descafeinado! ¿Qué sigue? ¿Sexo sin orgasmo? ¡Por favor!Somos unos engreídos.

Confiar en la democracia es pensar que no estamos tan idiotas y podemos elegir a gobernantes un poquito decentes.

Es decir, además de engreídos somos estúpidos y eso es una mezcla muy pero muy peligrosa. Vean a Míster Donald Trump.Al poner nuestra esperanza en algo tan engañoso como la democracia, estamos apostándole a que un montón de gente sedienta de frutsis y hambrienta de tortas le dé un cheque en blanco a tal o cual candidato o, para ser más claro, al tipo que consiguió más patrocinadores para regalar una mayor cantidad de frutsis y tortas durante su campaña.

Eso no es democracia. No, Señor Apache.

¡Esa es una frutsicracia! ¡La frutsicracia mexicana!Tendríamos que empezar por desconfiar en las ideas que nos venden.

Es sencillo: cuando los políticos gringos mandan al ejército para derrocar al presidente electo de algún país en Medio Oriente ¡in the name of god and democracy! tendríamos que sospechar fervientemente, primero, de aquel dios que asesina a miles de musulmanes y, segundo, de aquella democracia en nombre de la cual un país invade a otro.

Por cierto, el día en que Estados Unidos intente enviar de manera descarada a su ejército a este lado del charco, no hay que llenarnos de coraje. ¡No! Hay que alegrarnos.

Eso quiere decir una cosa: ¡por fin! nuestro gobierno está haciendo algo bueno.

Algo así como que ya no le está regalando ni nuestro petróleo ni nuestra mano de obra a las grandes corporaciones.Porque si de algo se trata la democracia, así como nos han enseñado a sufrirla, es de votar cada tres o seis años por alguno de los tipos cuyo nombre fue escrito en la boleta por un puñado de millonarios, los verdaderos electores.

Ahí están, escoge, cuál de estos monos quieres que te joda.No me malinterpreten; no es que resulte mejor la abstinencia, la abstinencia electoral.

Si ya te van a joder, mínimo, que sea alguien que tú elegiste. Quien quita y hay por ahí alguno decentito, uno que logró colarse a la lista sin el permiso de los millonetas.

Ah, verdad.


Sergio Gómez @sergomezv