Último Round

Las feministas deberían desaparecer

Un par de mujeres canadienses decidieron utilizar la palabra puta como estandarte feminista. La historia, según Charlynne Curiel en el libro Cuerpo + Mente + Lenguaje. Compilación de Feminismos, surge en 2011, cuando a un oficial de Policía se le ocurrió decir que las mujeres deberían evitar vestirse como putas para no ser víctimas de violación.


Entonces, la Marcha de las Putas, idea de Sonya Barnett y Heather Jarvis, ha encontrado eco en rincones donde habita el machismo, se ha vuelto como la pobreza en todos sus ámbitos, transnacional.


De acuerdo al portal del movimiento, la palabra slut (puta en inglés) está siendo reapropiada: “estamos cansadas de ser oprimidas por la vergüenza a que nos llamen putas, de ser juzgadas por nuestra sexualidad y de sentirnos inseguras como resultado de ello. Estar a cargo de nuestras vidas sexuales no debe significar que estamos abiertas a esperar violencia, independientemente de si tenemos sexo por placer o trabajo. Nadie debe equiparar el goce del sexo con la atracción de ataques sexuales”.


La postura ha generado debate. En su ensayo, Curiel expone que algunas feministas afroamericanas e hindúes consideran que la reivindicación del término: “promueve la dominación de la mujer y su imagen como objeto sexual”.


Precisamente, la anterior es una de las críticas más comunes hacia Femen, cuyas integrantes se manifiestan en topless. “¡Nuestra arma son los senos desnudos!”, reza el sitio de internet del grupo internacional.


La cantidad de movimientos que existe genera cierto antagonismo entre estos. Hay tantos feminismos como mujeres en el planeta.
Sucede que la mujer tiende a adquirir mayor conciencia de su género –a desarrollar una postura feminista- frente a la dominación de lo que llaman “el sexo opuesto”. De hecho, este término contribuye al enfrentamiento entre hombre y mujer. La concepción de que macho y hembra son “opuestos” genera una dialéctica.


El feminismo, pues, es una reacción al Sistema Patriarcal, una respuesta al machismo reproducido a nivel institucional: en las “democracias”, en las iglesias, en los medios de comunicación, en los hogares.


En el mundo ideal debe desaparecer el patriarcado. Una vez que esto suceda, debe desaparecer el feminismo y las feministas, por su puesto. No habrá necesidad de cubrir cuotas de género, de crear leyes especiales para nadie. Hasta entonces, el feminismo es necesario; también, la suma de los hombres a estas causas.

@sergomezv