Último Round

Los antipatriotas

A todos aquellos que se atrevieron a poner bajo el escrutinio público la probidad de nuestro máximo representante, deberían tener vergüenza.

¿Quiénes son los que verdaderamente laceran a esta nación? Los que señalaron, obedeciendo seguramente a intereses ajenos a la Patria, que el Licenciado Enrique Peña Nieto o su señora, Angélica Rivera de Peña, incurrieron en un conflicto de intereses por la adquisición de un par de bienes inmuebles en los que tenían el legítimo sueño de fundar un hogar.

La exhaustiva investigación comandada por el Secretario de la Función Pública, Virgilio Andrade, echa por la borda cualquier acusación de los sospechosistas, esos pseudocomunicadores y politiqueros que se han obstinado en desestabilizar al país entero a través de la desacreditación de su gobierno elegido democráticamente y que, a pesar de sus intentos, han fracasado en tan mezquina tarea.

Esos individuos son los que todavía están anclados a un pasado que, a pesar de la brevedad de lo transcurrido, parece remoto. El progreso incipiente lo hace ver lejanísimo.

Los antipatriotas son los que piensan que en México no hemos avanzado, que no ha disminuido la pobreza, por ejemplo, que todavía hay niños que mueren de hambre, mujeres que no encuentran donde parir a sus hijos, miles de hombres sin empleo… Qué equivocados.

Los antipatriotas son activistas de moda, creen todo lo que muestra el confuso mundo de la internet e ignoran lo que sí demuestran los medios serios.

Los antipatriotas piensan que en esta nación todavía existe la esclavitud pero que ahora se le llama trabajo. Sus ideas anquilosadas los llevan a querer coartar la libertad de empresa, esa que, en los años más recientes, tantas fuentes de empleo ha significado.

Los antipatriotas piensan que los verdaderos patrones no son los ciudadanos sino los dueños del dinero, como si los votos no contaran, como si el sagrado derecho a sufragar fuera una puesta en escena.

Los antipatriotas piensan que aun vivimos en esos tiempos donde la gente desaparecía sin dejar rastro, donde los activistas y periodistas eran asesinados impunemente, donde los estudiantes eran masacrados… Desconocen que el país ahora es más seguro.

A pesar de las evidencias ineludibles, sostienen sin fundamentos que el país va en retroceso. Esta nación no debería dejar lugar para los antipatriotas ni para los que usan el sarcasmo en temas que requieren tanta seriedad.



Sergio Gómez


twitter: @Sergomezv